En tierra de escritores

El sur de los Estados Unidos es tierra de grandes escritores. William Faulkner, Mark Twain, Eudora Welty, Truman Capote o Tennessee Williams son buena prueba de ello. Así que hoy asisto a un taller de creación literaria en Chattanooga, en el que participan algunos escritores de la ciudad. Revisan entre todos los textos que han escrito en el último mes y comparten consejos sobre escritura. Su instinto literario me llama la atención. Esta gente sabe bien de qué está hablando.

Acogedores desde el primer momento. Me invitan a que me siente entre ellos, pese a no conocerme de nada. Y permiten que asista a la sesión del taller, después de explicarles que soy periodista y que contaré mi experiencia de hoy en un blog literario de Diario de Navarra, mi periódico en España. Tras la sorpresa que observo en sus rostros en un primer momento, me doy cuenta de que les agrada la idea de verse reflejados en un medio de comunicación de un lugar tan lejano como exótico para la mayoría de ellos, al sur de Europa.

FullSizeRender

A este taller asisten cerca de 30 escritores aunque son casi 300 los que ocasionalmente acuden a los 8 talleres que la Asociación del Gremio de Escritores de Chattanooga -Chattanooga Writers’ Guild (CWG)- organiza en distintos puntos de la ciudad. La actividad echó a andar hace unos 15 años y fundamentalmente se dedica a organizar talleres y reuniones que ayudan a los participantes a mejorar en el terreno de la escritura y más tarde, a lograr el sueño de publicar.

Se reúnen en bibliotecas, librerías o salas de restaurantes y los grupos están enfocados tanto a la ficción, como a la poesía, la no ficción, las memorias o el guión cinematográfico.

“Esta es tierra de escritores”, me dice Lantz Powell, uno de los escritores más veteranos y editor jubilado, a quien tengo sentado junto a mí. “Hace más de diez años que este grupo se reúne cada mes y de aquí han salido escritores reconocidos. Algunos cuentan con varios libros publicados. También te diré que en esta sala yo he visto llorar a adultos como niños. El proceso creativo conlleva una especie de sufrimiento que es también un crecimiento y que aquí intentamos compartir. Pero la crítica constructiva es parte del proceso y para un escritor no siempre es fácil admitir que está equivocado”.

IMG_0986

Toman la cena y yo los escucho hablar. Al rato ellos se olvidan de que estoy ahí. Cada uno de los participantes trae impreso un fragmento de los textos de los demás, con anotaciones al margen, correcciones y apuntes. Por turnos, de uno en uno, van comentando lo que han percibido al leer los fragmentos de cada compañero. La mayoría de los comentarios son muy interesantes. Aportan luz sin duda a quien ha escrito el texto. Les indican si hay contradicciones en la historia, si la trama funciona o si algo no se entiende bien porque puede resultar confuso al lector. Les aconsejan introducir más diálogos o pulir las descripciones… pero también abordan los aspectos más formales y a veces los consejos van dirigidos a evitar reiteraciones, apostar por las frases cortas o trabajar un poco más el ritmo de la narración.

FullSizeRender copia

Me fijo en ella. Su voz es pausada y transmite mucha seguridad en cada una de las aportaciones que hace al grupo. Se llama Lorena Streeter y ha publicado varios libros de ficción y algunos de textos de autoayuda. Se nota que tiene experiencia a la hora de escribir porque cada uno de los comentarios que hace son certeros y ayudan a sus compañeros a ver desde otra perspectiva lo que han escrito. Es amable y culta. No escucho ni un solo comentario que pueda parecerme mínimamente hiriente o desmesurado en la crítica. Y pienso que es parte del carácter norteamericano. Su afán constructivo es admirable y se observa en cada uno de los detalles de la vida cotidiana. También en este taller para escritores.

IMG_0996

Presto atención a los escritores de más edad. Octogenarios pero tremendamente lúcidos. Cuentan con una interesante trayectoria en la escritura porque comenzaron a escribir a edades avanzadas, pero ahora esta actividad supone para ellos un motor fundamental en su vida. Uno de los dos más ancianos escribe relatos cortos con un toque de fantasía. El otro participó activamente en la Segunda Guerra Mundial y ahora recoge algunos de esos recuerdos en sus textos. Quien sabe si como manera de purgar un pasado salpicado de momentos difíciles. Su escucha activa es interesante también para los escritores más jóvenes, bastante más habladores y expresivos. Ellos sobre todo observan y a veces dicen lo que piensan, intentando aportar algo de su experiencia, más allá incluso de lo meramente literario.

IMG_0994

Antes de despedirme me dan las gracias y me invitan a participar en uno de los futuros talleres creativos que están ya organizando.

Me llevo conmigo parte de su experiencia como grupo de escritores amateur y semi profesionales, todo un ejemplo de creatividad comunitaria, participativa y cercana. Y un ejemplo de cómo es posible lograr los sueños, en este caso el de ser escritor.

Vuelve a mi mente William Faulkner y una de sus célebres frases: “La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen”.

De repente, hacen que me sienta inspirada. Yo también quiero perseguir mis sueños. Y así vuelvo a casa, mientras recorro las carreteras de Tennessee bajo la tormenta de verano.

(Este post está dedicado a todos los escritores navarros, a los que admiro y sigo en la distancia)

FullSizeRender copia 2

 

Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *