Entrevista a Alba Quintas Garciandía

Nació en Madrid en 1994, 1la mitad de su sangre es gallega, estudia el grado de Humanidades pero su familia todavía no sabe bien qué es eso y se muere de vergüenza cada vez que uno de sus profesores encuentra sus novelas en una librería o en internet. Además le gustan los albaricoques porque son monos y porque a lo largo de su vida le han hecho muchas bromas con ellos (Alba… Albaricoque… Jajaja… No), y Peeta Mellark (el de Los juegos del hambre) podría ser su mejor amigo por eso de los bollos gratis.

¿Qué más? Se llama Alba Quintas Garciandía, le encanta usar Twitter para comentar Masterchef, es muy fan de la Fórmula 1 y ha escrito varios libros juveniles: Al otro lado de la pantalla, Globe y La chica del león negro. Por cierto, le hacen sonreír el pulpo a la gallega y su enorme peluche de Baloo (el osillo de El libro de la selva).

Al otro lado de la pantalla (¡Premio Jordi Sierra i Fabra 2012!) es tu primera novela publicada. ¿Por qué quisiste escribir sobre el ciberacoso?

alba quintas garciandía 1Hay varias razones. En primer lugar, porque leí una novela que me marcó, y aunque no va exactamente sobre este tema, sí que trata sobre las repercusiones de nuestros actos en Internet. Esa novela es El rostro de la sombra, de Alfredo Gómez Cerdá. También por una charla que dieron en mi colegio un par de encargados de www. protegeles.com, una web que trabaja por la protección de los menores de edad en la red, sobre todo en temas de pornografía infantil. Todos estos factores fueron juntándose, y al final como quería escribir una historia en la que los estudiantes fueran los protagonistas, el ciberacoso fue la opción más natural.

Tu segunda novela, Globe, fue finalista del Premio La Caixa Plataforma 2013. En ella hablas del mundo del teatro, ¿hay una actriz en ti?

Más que actriz, lo que yo siempre he querido hacer es ser directora escénica. Algún día dirigiré una obra de Sarah Kane y también El caballero sin venganza, de mi gran Lope. ¡A Dios pongo por testigo!

Con La chica del león negro, un libro con una portada demasiado exótica y bonita para no hiperventilar, te han otorgado el Premio extraordinario del Premio La Caixa Plataforma 2015. ¿Puede que sea tu obra más madura hasta la fecha?

alba quintas garciandía 2Seguramente, pero me parece más por un proceso natural que por otra cosa. Mi primera novela fue publicada cuando yo tenía diecisiete años, y ahora ya estoy en los veintiuno. ¡Espero haber aprendido algo en ese intervalo!

Pero si de algo estoy orgullosa es de haberme atrevido a tratar el tema de los trastornos mentales y su relación con la creación artística en esta novela. Quise decir bastantes cosas y además demostrar que la literatura fantástica no solo es evasión, sino que también nos habla de la realidad.

Por cierto: yo no paro de dar abrazos virtuales a Lola Rodríguez, la genial diseñadora que está detrás de la portada. Fue amor a primera vista.

Nunca has escondido que sufres depresión, esa enfermedad silenciosa y horrible que debería empezar a dejar de ser un tabú. ¿Te ayuda la escritura en los momentos más bajitos?

Muchísimo. De hecho, se me quedó grabada una frase que me dijo el psicólogo: “Ojalá todos mis pacientes escribieran, como tú”. Hay muchas razones por las que ayuda. Por ejemplo, cuando vuelcas todos los pensamientos negativos en una hoja y los relees, te resulta más fácil analizar por qué lo que tienes en la cabeza no es real, porque la depresión distorsiona muchas veces tu visión de lo que te rodea.

Y no puedo pasar a la siguiente pregunta sin mencionar a dos autoras de juvenil, Libba Bray y Stephanie Perkins, que en sus respectivos blogs escribieron acerca de su experiencia con esta enfermedad. Sobre todo recomiendo la entrada de Libba Bray, dura y realista donde las haya, pero también llena de esperanza. Creo que la literatura y el escribir nos da un camino, una forma de expresarnos, a veces incluso una forma de vivir, que siempre nos ayuda.

¿Qué te gusta leer?

De todo. Y lo digo en serio: casi cualquier cosa que caiga en mis manos. Todos tenemos etapas lectoras en las que preferimos cierto tipo de libro, pero yo no suelo hacerle nunca ascos a nada. Literatura infantil y juvenil, poesía, teatro (sobre todo el contemporáneo), novelas de todos los géneros… Bueno, a lo mejor a la romántica le tengo un poco más de manía.

Un título loco que haría que compraras un libro sin pensarlo (yo, por ejemplo, me lanzaría a por El erizo que bailaba salsa brava y escupía estrellas de mar).

Título no lo sé, pero siempre he pensado que la literatura necesita una novela sobre monjas zombis samuráis. Es así. ¡Editoriales, os aseguro que sería un éxito!

¿Qué novela le recomendarías a alguien que piensa que la literatura juvenil es una mierda pinchada en un palo?

maite carranza y david lozanoClarísimamente Palabras envenenadas, de Maite Carranza. No creo que volviera a pensar lo mismo. Siempre lo digo: para mí fue el ejemplo perfecto de cómo una novela juvenil podía aspirar a tener la misma calidad artística que cualquier otra.  Y para que siguiera, Cielo Rojo, de David Lozano.

No solo que esa personita lea literatura juvenil, sino además autores nacionales. ¡A veces no somos conscientes del talento que tenemos tan cerquita de nosotros!

Una pregunta que siempre hayas querido que te hagan en una entrevista.

¡Me gustan demasiado las sorpresas como para decir una aquí y ahora! Cualquiera que sea inesperada.

¿Estás ya enfrascada en una nueva historia?

En la labor de documentación, al menos. Llevo años queriendo escribir acerca del nazismo en clave de literatura juvenil (y seguramente con toques distópicos), pero cuantas más vueltas le doy al proyecto, más crece, y ya empieza a asustarme. Sin embargo, la idea sigue siendo la misma: hablar de cómo toda una población fue tragada por una ideología, hasta el punto de que Hitler casi no encontró oposición dentro de su país. Es una pregunta que me fascina como estudiante de Humanidades (no en vano la Historia es mi área favorita a la hora de estudiar, incluso más que la literatura) y que creo que tiene mucho que ver con aspectos más emocionales y psicológicos, aspectos que se pueden tratar mucho mejor en una novela que en un libro de historia (ojalá mi profesor no lea esto). ¡Así que en esas andamos!

¡Besos, besos y besos, tocaya!

Ahora debo irme… de vacaciones. ¡Nos leemos en septiembre ;-)!

Ahora debo irme de vacaciones

Madre del amor hermoso, ¡¡qué mareo de gif!!

Acerca de Alba Úriz Malón

Filóloga, periodista, música, bloguera, gatuna, vegetariana, chocolatera y del precioso norte que me parió (el orden de los factores no altera las cosillas).
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