¿Que viajabas adónde de la Tierra, Julio Verne?

Julio Verne, el autor de 20.000 leguas de viaje submarino, Miguel Strogoff, La vuelta al mundo en 80 días, Los hijos del capitán Grant o Un capitán de quince años, fue todo un visionario.

En sus novelas, el francés habló de cosas que todavía no se habían inventado, como los submarinos, los misiles dirigidos, las naves espaciales, internet… Y no sólo eso, sino que además se adelantó a hechos históricos como la conquista de los polos o el viaje a la Luna. Sin embargo, hubo algo de lo que escribió que jamás podrá darse fuera de la ficción: viajar al centro de la Tierra.

julio verne

Viaje al centro de la Tierra es uno de los clásicos de la literatura por excelencia. Cuenta la historia del profesor de mineralogía Otto Lidenbrock, su sobrino Axel y Hans, un islandés que los guiará por un viaje alucinante al centro de nuestro planeta, donde encontrarán un vasto océano bajo tierra, monstruos milenarios con ganas de pelea, impresionante y bellísima vegetación de la Era Cenozoica…

El libro vio la luz en 1864, emocionando a puñados y puñados de lectores con espíritu aventurero, pero no fue hasta 1936 cuando se descubrió que la teoría de llegar al núcleo de la Tierra era, en la práctica, una imposibilidad.

De demostrarlo se encargó la sismóloga danesa Inge Lehmann, que reveló que el núcleo interno de nuestro planeta no era únicamente líquido, como se pensaba hasta entonces, sino que estaba formado por una esfera interna sólida rodeada por una capa líquida.

Inge y Julio

Si a ese hallazgo le sumamos el hecho de que la científica calculó que ese núcleo interno debía de estar a una temperatura de entre 2.727 y 4.727 grados, digamos que las aventuras de Otto, Axel y Hans serían algo más que inviables. Salvo que quisieran churruscarse un poquillo. O un muchillo, más bien.

Por cierto, ¿sabíais que hay quienes dicen que Verne contó con la ayuda de extraterrestres para imaginar algunos de los artefactos que aparecían en sus novelas?

Ahora debo irme.

Tierra

Acerca de Alba Úriz Malón

Filóloga, periodista, música, bloguera, gatuna, vegetariana, chocolatera y del precioso norte que me parió (el orden de los factores no altera las cosillas).
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