Cómo recibir a un escritor que visita tu cole o instituto

Begoña Oro, también conocida como la Oro, es de esas escritoras con talento y salero que caen muy bien. Pero muy, eh. Suyas son dos novelas juveniles que, si no habéis leído, deberíais ir apuntando en la gorda lista de los ‘Libros que leer antes de cumplir los 80’:

pomelo y croquetass

Así, a rasgos enormérrimos, os diré que:

  • Pomelo y limón cuenta la historia de Jorge y María, dos adolescentes enamorados que tienen que andar “viéndose” a escondidas a través de cartas y dibujos porque sus madres son famosas y a las revistas del corazón les encantaría pillarles juntos dándose besitos.
  • Croquetas y wasaps cuenta la historia de Clara y Unai (amigos de Jorge y María), y de unas croquetas y unos wasaps (eeevidentemente), y de los merecidos círculos en el infierno para quienes sueltan spoilers.

Pues bien, en los colegios e institutos en los que se tiene la suerte de leer a la Oro, a veces también se tiene la suerte de que esta zaragozana vaya a hacerles una visita para hablar de sus libros. Y claro, el buen rato está asegurado, porque Begoña es divertida, destila frescura y simpatía, y se le dan bien las personas que aún no tienen edad para llevar canas.

Pero… ¿qué pasa cuando el profesor de turno no es majo con el autor invitado, o se pone a hablar con otro profe, o no prepara bien el encuentro, o no pone orden entre sus alumnos, o es un despistadillo y no deja que la charla fluya? Pues que la Oro, al igual que los demás escritores que van de gira escolar, lo pasa un poquito mal.

la oro

Precisamente habla de esto, con el salero que la caracteriza, en su blog, de donde copio este cachito:

“1. Antes de que yo llegue, dedícame por lo menos una frase. Di a tus alumnos: “ahora iremos a la biblioteca a hablar con la escritora Begoña Oro” (…). Si los niños llegan hasta donde yo estoy sin saber si vienen a que les pongan una vacuna, a una exposición de sellos, a probar un almuerzo saludable o a aprender un baile, necesito saberlo.

5. Dicho lo anterior, danos una oportunidad, a ellos de portarse bien, a mí de contactar con ellos. Si, en tu afán de poner orden (gracias por preocuparte), has pensado que sería buena idea que X o Z no entraran en la charla, replantéatelo. Vamos a intentarlo. Quizá X me termine haciendo esa pregunta que nadie me ha formulado antes. Quizá Z quiera acabarse el libro después de conocerme.

8. ¡Dame agua! Del grifo me sirve, salvo si vives en Tarragona o Almería (…).”

Amén. Es que un poquito de mimar a los escritores invitados, ¿no os parece? ¿Y a que os apetece leer los demás puntos de la lista de la Oro? No tienen desperdicio.

Ahora debo irme.

sonrisas y lágrimas

Acerca de Alba Úriz Malón

Filóloga, periodista, música, bloguera, gatuna, vegetariana, chocolatera y del precioso norte que me parió (el orden de los factores no altera las cosillas).
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