Historias de un kiwi cantor

“Hoy es 13 de marzo y es el decimotercer día de otoño. Ni vosotros leéis mal ni yo me he confundido al escribirlo”. Así comienza la primera crónica para este blog de Iñaki Izal, un orfeonista en Nueva Zelanda. En whatsapp, hace mucho que nos deleita con sus historias, y hace tiempo que le llamamos Kiwi.

inkikHoy es 13 de marzo y es el decimotercer día de otoño. Ni vosotros leéis mal ni yo me he confundido al escribirlo.

También aquí son las 9 de la mañana, y en el destino de este mensaje son las 9 de la noche del día anterior. Voy en el autobús público  N3 desde Summer al centro.

Summer es una especie de pueblo pequeño o suburbio en la costa del Pacífico, y la ciudad al que pertenece es Christchurch. Efectivamente, escribo desde Nueva Zelanda. Hoy la verdad es que no he dormido muy bien, y desde donde vivo a la parada del autobús me ha llevado mi compañero de piso en coche.
Justo cuando hemos llegado el autobús se iba, pero con unos cuantos toques de bocina y unas señas con la mano el conductor se ha enterado y ahí que he ido yo, todo digno con un “thank you” y un “good morning” dentro del autobús.
Hay una cosa que nunca me dejará de sorprender. Todo el mundo saluda al chófer del autobús, y cuando se van siempre dicen “thank you” o “cheers”. Críos pequeños, gente mayor, gente bebida. Todo el mundo. Huelga decir que yo también, claro.

22-9-13. ORFEON 012Hoy he recibido varios mensajes en el teléfono de unos cuantos orfeonistas diciéndome que me echan de menos. La morriña ataca de nuevo.
Yo también me acuerdo mucho mucho de ellos. Echo de menos las risas de los ensayos, las bromas entre compañeros las “broncas” de Igor… y cantar. Echo mucho de menos ponerme las gafas de cerca, porque uno ya es mayor, y hacen falta para leer la partitura.

La aventura
Vine a Nueva Zelanda hace tres meses y medio. La verdad es que todo empezó como una aventura de un mes, pero luego ese mes se ha alargado un poco más.
Cuando llegué todo eran problemas, sobre todo idiomáticos. No había manera de bajarme en la parada de autobús correcta, y hala, unas veces más distancia y otras menos, andando a casa.
Algunas veces preguntaba a la gente y cuando por fin lograba que me entendieran, se ponían a hablar y entonces era yo quien no les entendía. Más vale que me daba por tomármelo con humor.

Estoy en una escuela aprendiendo inglés. Parezco el padre de todos, porque ellos van de los 18 a los 27 años, excepto una de Japón que tiene alguno más. Creo que no sabe contar en inglés porque cuando le he preguntado la edad no me dice. Seguro que es porque no sabe bien los números.
iñakizal
En clase hay gente de Japón, de Taiwán,  de China, de Brasil, Corea Rusia y yo. Han pasado de otras nacionalidades también, y qué curioso es la diferente manera de ver la vida en los diferentes países.
Para comunicarte estás obligado a hablar en inglés porque es el único idioma que tenemos todos en común. Nunca logras saber demasiado de la otra persona porque o se acaba el tiempo o la paciencia o…
Recuerdo que una vez estaba escuchando a una chica y me quedé dormido.
Otras cuando hablas tú, ves que miran a otro lado o que se despistan o cualquier otra cosa, pero es normal. Queremos contar muchas cosas, pero es diferente hacerlo en tu idioma o en otro. Recuerdo una vez, hablando de las zanahorias con un irlandés y un “kiwi” que les dije: “Las zanahorias son muy buenas para la vista. Sabéis por qué? Porque los conejos comen mucha zanahoria y no llevan gafas”. No se rieron mucho, pero no sé si es porque no tienen humor o porque no están acostumbrados a un perfecto inglés como el mío.

ggg9629Ayer fui a una tienda de ropa de segunda mano. Desde fuera se veía gigante y me habían dicho que había mucha ropa y bonita. Fui con un amigo y antes de entrar le dije:“Uffff, ahora vas a conocer al verdadero Iñaki. Ya verás cuando empiece a bucear entre la ropa lanzando para arriba”. Qué pobre. Se lo creyó y no quería entrar. Decía que no, que le daba mucha vergüenza, que me esperaba en el coche. Al final entramos y yo muy discreto, que soy de buena familia, no hice nada de eso. Es más, lo de ropa bonita sigue siendo como los colores. Para gustos…
Son un montón de cosas las que me han pasado desde que llegué aquí. En tres meses y medio he estado viviendo en cuatro casas y un garaje. Ahora estoy viviendo en la habitación de una preciosa casa situada en una colina enfrente de la bahía de Christchurch, olvidando los dos meses que viví en el garaje.
Ya me voy entendiendo más con la gente, los de clase ya hablamos más fluido y podemos contar alguna cosa, pero sigue haciéndose muy extraño cuando a alguien a quien conoces hablando en inglés lentamente, de repente habla en un idioma totalmente extraño con tremenda fluidez.
Hoy viene a cenar a casa un matrimonio y toca poner otra vez cara de entender de lo que están hablando. Espero reírme cuando toque reír y estar serio cuando tenga que estarlo, que no siempre acierto. Si no, siempre me queda el socorrido: “Oh really?”
Esto normalmente queda muy bien, la otra persona piensa que estás entendiendo y se anima más. Espero no quedarme dormido.
Y como  venía escrito en el póster que me fotografió un amigo de Vitoria: “El éxito no es de las personas que creen que pueden hacerlo, sino de las que lo hacen”.
Os echo de menos, Orfeon.

Fotos: Iñaki Izal (con barba y en el centro de todas las imágenes), en varios conciertos con el Orfeón, y acompañado por sus compañeros de clase en Nueva Zelanda.

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2 respuestas a Historias de un kiwi cantor

  1. Pilar dijo:

    Hola Iñaki!! Por casualidad he visto el blog y me entero que estás en el país de los kiwis y que ya llevas tres meses! Me alegro que ya todo vaya mejor y que poco a poco te vayan entendiendo mejor sin aburrirles! Je je! Pero no se te ocurra quedarte allí para siempre que también nosotros te echamos de menos!.
    Ah! Y díles por ahí que cantamos requetebien, que aprendemos muy fácil la pronunciación y que sobretodo somos muy majos y apañados! Por si acaso….. je je!
    Un fuerte abrazo y mucha suerte en todo lo que te propongas por ahí!

  2. Pilar dijo:

    Hola Iñaki!! Por casualidad he visto el blog y me entero que estás en el país de los kiwis y que ya llevas tres meses! Me alegro que ya todo vaya mejor y que poco a poco te vayan entendiendo mejor sin aburrirles! Je je! Pero no se te ocurra quedarte allí para siempre que también nosotros te echamos de menos!.
    Ah! Y díles por ahí que cantamos requetebien, que aprendemos muy fácil la pronunciación y que sobretodo somos muy majos y apañados! Por si acaso….. je je!
    Un fuerte abrazo y mucha suerte en todo lo que te propongas por esas tierras!

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