Cómo elegir mi crema aliada

La primera vez que usamos  una crema o serum estamos expectantes por comprobar que los resultados esperados y beneficios mágicos que han motivado su compra  son verdaderos y se reflejan en nuestro rostro. 

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Como consumidora, acertar es encontrar la mejor opción y obtener los mejores resultados en lo que yo busco (aunque a veces no sepa comunicarlo). Cuando me compro un producto tengo muy claro lo que sí me gusta:

  • “Que sea una crema con principios activos potentes y efectivos”
  • “Que sea una crema con componentes naturales”
  • “Que sea una crema que mi piel tan fina tolere y si es de tratamiento muchísimo mejor”
  • “Que no provoque aparición de granos”
  • “Que sea fácil de usar, con un envase práctico y que se aproveche todo”
  • “Que sea una crema como una que ya no hacen pero que me dejaba la piel aterciopelada y suave…”
  • “Que sea la más novedosa, exclusiva, única …”
  • “Que sea buena y de buen precio”
  • “Que me dé luminosidad y sobre todo que los demás también lo noten”

Existen muchos motivos que me inclinan a comprar una crema u otra. Ahí está el conocimiento del profesional para ayudar a que tu elección sea la acertada,  de manera que si consigo mi objetivo y además encuentro un plus, es una compra redonda.

Buscamos hidratarnos, protegernos del sol, tratar imperfecciones o patologías de la piel, buscamos mejorar, vernos y que nos vean bien, con una piel más cuidada, bonita y por qué no, más jóvenes y guapas.

Hay cremas y tratamientos buenos, con activos nuevos y realmente eficaces, fáciles de usar y a buen precio pero siempre deben utilizarse siguiendo una buena recomendación y buscando el beneficio para cada caso, ya que así trataremos lo que nos preocupa. Es decir, optimizaremos el tratamiento, ahorraremos dinero y estaremos satisfechos con la elección.

Por ello parte del acierto para lucir una piel bonita es:

1. Conocer que necesidades tenemos realmente y cómo podemos tratar adecuadamente nuestra piel por su estado y aspecto en cada momento.

2. Comprobar que hábitos de cuidado (correctos e incorrectos) tenemos para aumentar la efectividad del tratamiento.

3. Qué tipo de producto me gusta y cuál no para que esa elección sea especialmente para mí, a mi gusto y de mi elección dentro de las muchas posibilidades.

¿Qué nos ayuda que nuestra piel esté más receptiva y la crema actúe de forma más eficaz?

1. Conocer nuestro tipo de piel o cómo la tenemos en ese momento para elegir la crema, serum o tratamiento puntual adecuado. Así evitamos muchas veces saturar la piel con productos que no necesitamos.

Nuestras necesidades pueden ir cambiando a lo largo del año. Debemos entonces modificar la rutina cosmética para tratar el aspecto de la piel (mate, apagada, reactiva, tirante, áspera, gruesa, brillante, con poros abiertos…) o también podemos tratar cómo tenemos la piel, el estado de nuestra piel, porque puede estar deshidratada, sensibilizada, con falta de luminosidad o firmeza, con arrugas, manchas, con afecciones de acné, rosácea, dermatitis seborreica…

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2. Dar tiempo y ser pacientes cuando comenzamos a usar un producto, no desecharlo antes de lo debido, ya que con muchos de los productos que comenzamos a utilizar deben pasar hasta 3 semanas para que actúen y veamos los resultados esperados.

Sí que existen productos más activos e inmediatos como ampollas flash, ampollas de vitamina C u otros que sí vemos sus efectos antes.

¡Una buena opción es combinarlos con otros de fondo para ver los resultados espectaculares en tiempo record!

3. Seguir un protocolo de aplicación de productos correcto, aplicándolos en el orden adecuado, dejando que los productos se absorban y utilizando la cantidad necesaria y en su justa medida. Con una rutina cosmética diaria correcta comprobaremos que los tratamientos son muchísimo más efectivos.

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  • Limpieza de la piel: ¿Nos limpiamos la piel? ¿Cómo nos gusta hacerlo?
    La limpieza es la regla número uno para mantener la piel en perfectas condiciones y para que los tratamientos que apliquemos después sean realmente efectivos. Siempre debemos hacerla por la mañana y por la noche. La limpieza debemos elegirla en función de nuestro tipo y estado de piel. Si os cuesta coger hábito os recomiendo el Agua micelar de Bioderma que es una limpieza fácil suave para ojos y rostro. (Pincha aquí)
  • El complemento ideal de la higiene diaria es una vez a la semana utilizar un exfoliante o peeling (Pincha aquí) . Mejora la textura y aspecto de la piel, favorecen una mayor renovación celular y la piel se vuelve más luminosa y suave. Los poros se limpian en profundidad, con su uso mejoramos la penetración de los tratamientos que utilizamos después, los resultados serán mayores.

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  •  Contorno de ojos: A cada zona lo suyo, el cuidado del contorno de ojos debe usarse un producto adaptado a esta zona, ya que es diez veces más fina que el resto del rostro, por eso la textura del contorno es más ligera. Debemos aplicarla en la zona del hueso, alrededor del ojo y de dentro hacia afuera. Después de la limpieza es lo primero a aplicar (tanto por la mañana como por la noche).
  • Elegir el tratamiento incorporado valorándolo junto al resto de nuestros tratamientos diarios, ya que así haremos sinergia de todo lo que utilizamos potenciando sus efectos. 
  • Para la noche dejaremos en general los tratamientos más intensivos y específicos de la rutina diaria.
  • Los serum y ampollas son tratamientos más concentrados que por su galénica o cosmeticidad llegan a capas más profundas de la piel. Los aplicaremos después del contorno y antes de la crema, ya que actúan como vehículo del tratamiento que utilicemos después. Una pequeña cantidad de serum es suficiente.
  • Tu crema de día: Por la mañana podemos también utilizar tratamiento específico de serum, ampollas…y encima una crema para hidratar con antioxidantes que es el complemento que mejora el aspecto de nuestra piel, mejorando la calidad, textura y luminosidad.
  • Protección solar: ¿Lo sabías? El 80% del envejecimiento se debe a la radiación solar. Utilizar protección solar a diario y evitamos manchas, arrugas, marcas, además de otros daños mayores que puede provocarnos la radiación solar, (futuros melanomas y cancer de piel).

Existen muchas cremas con factor de protección, hidratantes, con color … de todo tipo      de texturas para todo tipo de pieles y para todos los gustos. Actualmente existe incluso      alguna que ha conseguido aumentar el espectro de radiaciones nocivas sobre las que          protegernos (pincha aquí).

¿Qué me gusta y qué no me gusta? 

Nuestra percepción de la crema y nuestras preferncias a la hora de aplicarnos un tratamientos son importantes conocerlas porque van a influir en que el producto elegido nos de satisfacción y gusto utilizarlo. Por ello cada tratamiento debe ser único y personalizado.

  • Si lo que nos gusta o queremos es un solo producto para todo…mañana y noche, ( aunque nunca será igual que una combinación de varios productos). 

Intentaremos elegir aquel producto que adaptándose a nuestro estado de la piel tenga una composición más rica en principios activos (adecuados a nuestro tipo de piel y el estado en que esta se encuentre), aportándonos así el tratamiento más completo antiedad además de hidratación.

  • Si tengo costumbre de utilizar tratamientos puntuales como serum, ampollas, peeling…

¡Esto es genial! Podemos elegir los tratamientos e ir alternándolos buscando aquel beneficio o tratamiento deseado o que más nos preocupe en cada momento como: luminosidad, tersura, despigmentante, tratar arrugas profundas y de expresión, quitar marcas, cerrar poros… “ Una cosa es la recomendación o consejo que el profesional pueda darte pero muy importante es que nosotras preguntemos mucho para captar esa necesidad que al fin y al cabo es la que tú tienes y quieres, tratar o corregir en la medida de lo posible.

  • Utilizaría más productos pero mi presupuesto no me lo permite o no quiero gastar más en cremas.

Ok, en este caso mantén los hábitos de cuidado básicos de limpieza, hidratación y protección solar según el tipo y estado de tu piel ( con productos que pueden ser de menor precio pero de calidad) importante valorar muy bien los tratamientos elegidos y así optimizar al máximo los tratamientos y el dinero invertido…

  • Tengo en casa un montón de cremas abiertas y me canso de todas…no veo resultados y quiero algo nuevo…

Muy bien, si quieres puedes ir combinando productos especiales y nuevos (y ¡ojo! que te vayan bien) con aquellos que tienes por acabar y que pueden ser buenos si los utilizamos de la forma conveniente.

  • La elección de la textura más ligera, más rica…

Aparte del tipo de piel es bueno valorar siempre que cantidad de productos utilizamos. Ya que no por aplicar muchos productos el tratamiento va a ser mejor.
Por ejemplo si vamos a la playa, a la montaña y tenemos que reaplicar la protección solar (aprox. cada 2h) y para que no tener la sensación de peso de producto en la cara, una opción buena es combinar el factor solar con un buen serum hidratante debajo en lugar de una crema hidratante.

Y vosotr@s  ¿Qué buscáis en un  producto cosmético y/o de tratamiento?

 

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