
Imagínense un país donde puedes dejar tu casa abierta sin miedo a que te roben u olvidarte la chaqueta en la parada de autobús y encontrártela en el mismo sitio al día siguiente. Un lugar donde existen puestos de frutas y verduras en los bordes de la carretera sin dependientes. Uno se lleva varios mangos o manzanas y deposita los dólares en el canastillo. Nadie osa llevarse la mercancía sin pagar y mucho menos apropiarse de las monedas. Bienvenidos a Australia, uno de los lugares más seguros del planeta y con el índice de criminalidad de los más bajos del mundo occidental. Todavía hoy me asombro cuando veo en la playa de Bondi al deportista de turno corriendo por la orilla, pararse, trazar un círculo en la arena con el dedo y depositar en su interior las gafas de sol. Irse a dar un baño y al volver las gafas siguen ahí. La gente respeta el bien ajeno y a nadie se le ocurre apropiarse de lo que no le pertenece..Curiosa paradoja en un país cuyos antepasados eran ex-convictos. Aquí se vive tranquilo, sin miedo a los extraños, sin necesidad de estar siempre vigilante a que en un descuido te birlen el móvil. Es por ello que cuando vuelvo a España necesito, muy a mi pesar, cambiar el chip y andar con los cinco sentidos alerta. No en vano es en nuestro querido país donde me han llegado a robar en varias ocasiones. Una vez, los amigos del hurto me mangaron una tienda de campaña entera mientras disfrutaba de camping. En otra ocasión, caminando al atardecer por el Raval de Barcelona, cinco individuos de origen magrebí me asaltaron sin mediar palabra. Mientras uno me agarraba los brazos por la espalda, otros tres me acribillaron a puñetazos y el quinto se lanzaba directo a por mi cartera. Tras unos segundos interminables, a duras penas logré zafarme de ellos y escaparme magullado. Les hubiese dado hasta mis zapatillas sin necesidad de usar tanta violencia. Para mí, calidad de vida es poder salir a la calle sin miedo a que te atraquen. Es por semejantes experiencias que valoro enormemente el vivir en una sociedad segura y sin apenas delitos como la australiana.
