The Affair, una infidelidad odiosa

(contiene spoilers de la segunda temporada)

Ver The Affair (Showtime) es como sentarse en la silla de un jurado popular. Cada parte cuenta su versión de lo sucedido, se presentan los hechos y el espectador saca sus propias conclusiones. Es, como decía Miriam Lagoa, “una serie que sabe cómo odiar a sus personajes”.

La primera temporada entró en el panorama televisivo como una de las grandes sorpresas del año: se trataba de aquella original serie sobre el adulterio que contaba la versión de los hechos desde dos puntos de vista diferentes. Todo, con la perspectiva futura de un asesinato en el que está implicado el escritor Noah Solloway (Dominic West), el protagonista masculino de la serie. Así terminó la primera temporada, con Noah y Alison Bailey (Ruth Wilson) boquiabiertos en un estudio en Nueva York, donde la policía arrestaba al famoso autor de Descent.

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En esta segunda temporada, la serie ha sabido reponerse de algunos de los fallos de la primera temporada. Esto es, en la efectividad del relato a dos voces y en la extremada disparidad de las versiones de los hechos. Aun así, los creadores de la serie (Sarah Treem y Hagai Levi) han sabido jugársela un poquito más sin poner en riesgo la credibilidad de la historia, y la jugada les ha salido redonda.

En lugar de dos voces, la serie ha optado por introducir cuatro, con el acierto de que Cole Lockhart (Joshua Jackson) y Helen Solloway (Maura Tierney) han pasado a ser personajes protagonistas. Con sus historias,The Affair ha ganado en interés, nos ha desesperado un poquito menos con las locuras de Noah y Alison y ha sabido conectar el relato con el desamor y la recuperación tras la pérdida.

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Quedaba por saber entonces cómo era la resolución del caso tras la detención de Noah, lo que ha mantenido la intriga en el relato durante toda la temporada. A diferencia de lo que sucedió en 2014, donde los interrogatorios no tuvieron mucho interés para la trama, este año la serie ha sabido recuperar el pulso narrativo para establecer un vínculo entre el presente y el futuro. De esta forma, se han producido interesantes juegos para descubrir al asesino de Scotty Lockhart (Colin Donnell), lo que ha mantenido entretenido al espectador.

Todo ello ha culminado en un maravilloso y resolutivo último capítulo que ha sabido cerrar casi todas las tramas abiertas por la serie en estas dos temporadas y que nos ha dejado más que satisfechos.

Ahora, todo tiene sentido. El ‘tonto’ de Noah Solloway se ve una vez más en la tesitura de elegir entre su exmujer o Alison, ambas culpables en el asesinato de Scotty, y el ingenuo escritor no encuentra mejor solución que asumir él la culpa. Interesante final para una segunda temporada que a finales de 2016 verá su continuación en la tercera, en la que esperamos seguir viendo a personajes secundarios tan interesantes como el abogado Jon Gottlief (Richard Schiff) o la suegra Margaret (Kathleen Chalfant).

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Con The Affair estamos ante una serie que no tiene miedo a mostrar los defectos de sus protagonistas, que tiene el valor de dedicar media hora a una sesión de terapia (maravilloso capítulo 10) y que delinea a través de sus personajes los cimientos de las relaciones, el dolor de las rupturas, los tiras y aflojas de un divorcio, la construcción de una familia o los anhelos de la madurez. The Affair es una de las grandes.

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