Matthew McConaughey se cansa de ser guapo

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Fernando Fernán Gómez escribió una vez: “En el oficio de actor, el éxito o el fracaso suelen venir muy acompañados de la casualidad”. ¿Es este el caso de Matthew McConaughey? Al actor norteamericano parece haberle tocado una varita mágica. En apenas un año, se ha convertido en un actor de culto, catapultado por el éxito de su papel de Rust Cohle en la serie True Detective y el de Ron Woodroof en el film Dallas Buyers Club -que le ha valido el Oscar y Globo de Oro al mejor actor-. Pero no sólo eso, también ha participado en El Lobo de Wall Street de Martin Scorsese y ha protagonizado la recomendable Mud de Jeff Nichols.

Fruto o no de la casualidad, lo cierto es que McConaughey decidió abrocharse la camisa, dejar de lucir pectorales, dejarse un bigote, adelgazar incluso en extremo y centrarse en aceptar papeles que merecieran la pena. De golpe y porrazo, los espectadores han descubierto una capacidad interpretativa apabullante.

Él mismo explicó las claves de su cambio en una entrevista reciente: “Lo he dicho antes y lo repito: había decidido sentarme sin hacer nada durante un tiempo. Sentarme a la sombra y decir: voy a esperar el guión que yo quiero hacer. (…) Parte de lo que estoy haciendo ahora es porque dije que no a muchos filmes de acción y comedias románticas que venían con cheques bellísimos, pero no era el momento. Me ha costado dos años conseguir que mi agente y yo tengamos una buena reunión”.

En la obra de Scorsese, su actuación se limita a una fugaz aparición, pero el espectador coincidirá en que esos minutos son parte esencial e inolvidable de la película (alerta de spoiler). Por la red circula este gracioso remix con la escena célebre del Lobo de Wall Street.

En Mud, esa atmosférica película de Jeff Nichols -director de la intrigante Take Shelter-, McConaughey representa a un fugitivo enamorado que aguarda la llegada de su amada Juniper escondido en una isla. Dos chicos le ayudarán en su aventura. Una preciosa película que descubre el amor adolescente hacia el peligro desconocido.

Y en Dallas Buyers Club -que tuvo una gran acogida en el pasado festival de San Sebastián y que se ha estrenado esta semana en nuestros cines- Matthew McConaughey estremece con su papel de cowboy drogadicto, al que le diagnostican SIDA y le pronostican un mes de vida. Su extremada delgadez, su profunda mirada y su coherencia interpretativa hilan un personaje perfecto. El actor, nacido en Texas, sabía desde el momento en que leyó el guión que este era el papel de su vida.

 

TRUE DETECTIVE, LA APUESTA DEFINITIVA

No contento con haber aparecido en tres de las películas más interesantes del año, McConaughey mostró una gran ambición al aceptar ser uno de los detectives de la ahora tan de moda True Detective (HBO), que ha finalizado su primera temporada. Su creador, Nic Pizzolatto, puso sobre la mesa un escenario turbio: dos detectives, Rust Cohle y Martin Hart, debían dar con el homicida de una serie de crímenes perpetrados en una atmosféricamente turbia Louisiana -cada temporada de la serie contará una historia totalmente diferente-.

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McConaughey no lo dudó ni un segundo, aceptó el papel y pidió expresamente dar vida a Rust Cohle -aunque, en un primer momento, Pizzolatto había pensado en él más como Martin Hart, papel que finalmente interpretó de forma brillante Woody Harrelson-. El creador de la serie dio el visto bueno y la maquinaria se puso a funcionar. Era la primera vez que McConaughey se atrevía con un papel para la televisión, tan de moda ahora entre los grandes actores de Hollywood. Para un actor de cine, destinar medio año a la interpretación de un papel es toda una inversión de riesgo. Pero al actor de Texas, la jugada le salió perfecta. True Detective es ahora la serie que está en boca de todos.

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Dividida en tres actos, su visionado es una de las experiencias más gratificantes de los últimos años en televisión. Después de terminar la primera temporada, el espectador tiene la sensación de no haber visto antes nada que se le parezca. Antes de que la serie se estrenara, Nic Pizzolatto ya había explicado cuáles eran sus intenciones:

“Disfruto de los terceros actos y las historias con final. Gran parte de mi frustración con las historias serializadas es que muchas de ellas no tienen un tercer acto. Tienen un segundo acto larguísimo y cuando se dan cuenta de que es su último año a menudo les urge hacer un tercer acto, pero que desde el primer momento no planeaban hacer. Así que yo quería contar algo con una historia completa, con un comienzo, un desarrollo y un final”.

Podemos decir que la jugada le salió perfecta. La historia se desarrolla a caballo entre la investigación policial de los crímenes en 1995 y el interrogatorio a los dos detectives en 2012. Un caso que marcará a ambos personajes para el resto de sus vidas. Todo ello, dividido en tres claros actos (alerta de spoilers a partir de aquí): investigación inicial del caso; resolución parcial de la investigación;  reanudación y monstruo final. Pizzolatto cumplió con las tres reglas básicas de la narrativa, dibujando un claro principio, nudo y desenlace.

McConaughey definió así para la revista Rolling Stone la psicología de Rust Cohle en la etapa final de su personaje. “Ya no está en la policía, pero tampoco está en Alaska. Es un tipo que se ha resignado a su obligación de servidumbre para con la vida. Pero menosprecia la pena y el arrepentimiento. No aceptará la derrota. No se convertirá en un lunático, no va a suicidarse. Lucha contra el diablo cada día, y se da cuenta de que aquello puede durar mucho más de lo que nunca habría  querido”.

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Sin embargo, como suele pasar habitualmente con las series de éxito, los debates sobre su final se han disparado. En él aparece Rust Cohle, sentado sobre su silla de ruedas en el hospital tras haber mandado al otro barrio a Errol Childress. Y dice: “Te lo digo, Marty, he estado en la habitación mirando por esas ventanas cada noche. Y he pensado que, simplemente, sólo hay una historia. La más antigua de todas: luz contra oscuridad”.

En este punto, Pizzolatto se la juega en una apuesta realmente controvertida: Cohle, el ser humano más escéptico que haya existido nunca en Louisiana, le ve los colmillos al lobo, coquetea con la muerte, se reencuentra con su hija fallecida al final del túnel y llega a la conclusión de que, en esta vida sin sentido, todo se reduce a la lucha del bien contra el mal. “Y la luz está ahora ganando”, dice en su última frase.

El cambio parece demasiado brusco. Y puede que, a pesar de que Pizzolatto quería que su serie tuviera un claro tercer acto, el guionista norteamericano haya caído en la trampa que tanto quería evitar. La parte final de la serie es precipitada, abusa de la elipsis, deja demasiados cabos sueltos, marea la perdiz y hace que un personaje como Rust Cohle, en el que se había invertido tanto tiempo para dibujarlo, modifique en apenas un episodio gran parte de su filosofía de vida. Habría parecido más coherente que el personaje de McConaughey se arrancara la vía de suero del brazo, se levantara de la silla y saliera zumbado del hospital fumándose un cigarro.

Ante la avalancha de comentarios, Pizzolatto ha querido dar su versión de los hechos y subrayar que lo que la serie está contando, constantemente, es que en la vida “todo es una historia”.”Cohle dice que quien creemos ser, nuestra identidad -cuenta Pizzolatto-, es una historia que nos contamos a nosotros mismos. Dice que la religión y la filosofía son historias que nos contamos a nosotros mismos. Así que si hay un tema central en True Detective, yo diría que es que, como seres humanos, no somos nada salvo las historias con las que vivimos y morimos. Así que debemos tener cuidado con las historias que nos contamos a nosotros mismos”.

Por lo tanto, True Detective no pretende hacer un alegato filosófico, religioso o sobrenatural, sino que quiere mostrar la forma en que la narración filosófica, religiosa o sobrenatural influye en nuestras vidas.

LA SEGUNDA TEMPORADA DE TRUE DETECTIVE

No sabemos si la elección de que cada temporada de True Detective tenga un desarrollo independiente será o no un acierto. Lo que sí sabemos es que esa apuesta provocará un debate intenso sobre la serie hasta que arranque la segunda temporada. Por el momento, ya ha corrido el rumor de que Brad Pitt podría protagonizarla.

Lo que es seguro, como confirmó el propio Pizzolatto, es que la segunda temporada tratará sobre “mujeres duras, hombres malos y una historia oculta y secreta relacionada con el sistema de transporte de Estados Unidos”. El guionista se encuentra en estos momentos “trabajando” en el guión para una segunda temporada que, aunque no está confirmada por la HBO, se da por asegurada.

Quien no estará será Cary Fukunaga, director de la primera temporada y artífice de la coherencia visual de la serie. El director californiano -que a partir de ahora será productor ejecutivo- ha creado un estilo y una atmósfera que han sido tanto o más aplaudidos que la trama detectivesca. La red ha bullido en los últimos meses con el ingente material artístico creado por los más fanáticos de la serie.


Y AHORA, ¿QUÉ?

Pues a partir de ahora, Matthew McConaughey dirige su mirada a dos proyectos interesantes. El primero, en lo nuevo de Christopher Nolan, titulado Interstellar, que se estrenará en este 2014 y contará la aventura de un grupo de exploradores espaciales. El segundo, junto a Gus Van Sant en Sea of Trees (Mar de Árboles), que llegará en 2015 y contará la historia de un americano (McConaughey) y un japonés (Ken Watanabe) que se conocen en el “bosque del suicidio”, un lugar donde la gente acude para suicidarse.

Así pues, lo que está claro es que Matthew McConaughey ha decidido dejar de ser un actor intrascendente y no volverá a hacer sonreír a los románticos, como en Cómo dejar a un chico en 10 días o Planes de boda. Su decisión provoca ahora que nos hayamos quedado sin aliento ante sus últimas interpretaciones.
Bonus Track:

1. Una de las elipsis que nos dejó la primera temporada fue la ruptura de Rust Cohle con su novia Lori. Esta frase, dicha por el detective mientras friega los platos, desencadena el final de la relación. “No es por ti. Yo no tendría hijos con nadie”.

2. Sin duda, en la mente del espectador de True Detective permanecerá para siempre este plano secuencia de seis minutos del cuarto capítulo. Cary Fukunaga, director de la serie, explica en su blog (en inglés) cómo grabaron la escena. “Deseaba que en algún momento de la serie hubiera un plano secuencia, EL plano secuencia. Obviamente, quería también que la audiencia sintiera la tensión de ser Cohle en aquel sitio, la sensación de estar en peligro. Una de las cosas más difíciles de la historia en 1995 en términos de peligro es que vemos a Hart y Cohle en 2012, así que sabemos que ninguno de los dos muere. La cuestión es: ¿Cómo creas la sensación de pavor y suspense?”. El plano secuencia necesitó de cuatro tomas y Fukunaga desvela “que la euforia de los cientos de personas que estaban alrededor de los chalets fue asombrosa”.

3. A todo el mundo sorprendió la impresionante reducción de peso que sufrió McConaughey para Dallas Buyers Club. Aquí se explica cómo lo consiguió.

4. Para entender mejor la conversión artística de McConaughey, es interesante ver las películas que empezaron a cambiar el rumbo del actor. Magic MikeEl chico del periódicoKiller Joe y Bernie son todas ellas películas respetables.

5. Es difícil perderse los títulos de crédito iniciales en cualquiera de los capítulos de True Detective. Son, simplemente, perfectos. El trabajo es obra de Patrick Clair, que explica aquí cómo se le ocurrió crear las transparencias entre personajes y escenarios.

En Twitter: @sanchez_josemi

En Facebook: /blogfueradeserie

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8 respuestas a Matthew McConaughey se cansa de ser guapo

  1. A.M. dijo:

    Gracias por este post sobre Matthew y especialmente sobre “True Detective”…sin duda la serie del momento, quizás la del año 2014…cine en estado puro…cuesta un poco al principio…su ambiente claustrofóbico, su oscuridad…esa América profunda en la que nadie querríamos vivir…pero una vez que pasas los 2 primeros episodios, te sumerges en ella y te das cuenta de que estás ante algo grande y diferente…una gran historia de 8 horas que crece y crece en cada episodio…personajes complejos, grandísimas interpretaciones…sin duda lo de McConaughey es sorprendente y revelador…actores que pueden salir del cliché en el que a veces los propios espectadores los metemos, siempre que se atrevan a ello, claro….¡bien por él!…la idea de que en la segunda temporada cambien los actores sigue la línea de American Horror History…muy sorprendente al principio pero que han sabido llevar a la perfección…una serie diferente cada temporada, que se reinventa y a la vez sigue siendo ESA serie…a ver si con “True Detective” lo hacen tan bien como con AHH…Brad Pitt podría dar mucho juego…es sí, sería una pena que cambiaran el main theme de los créditos iniciales, la estupenda “Far from any road”…la cabecera de la serie me recuerda mucho a “True Blood” y abre la puerta a la gran historia que nos cuentan después.

  2. David dijo:

    Muy buena serie! Ayer precisamente yo también le dediqué un post en mi blog. Os lo dejo por si tenéis curiosidad 😉

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/03/louisiana-detectives-club.html

    Un saludo

    • José Miguel Sánchez dijo:

      Gracias por tu visita. Interesantísimo tu post.

      El acento de McConaughey deberían estudiarlo los logopedas. Parece como si tuviera la lengua cosida al paladar.

      Un saludo!

  3. F.A. dijo:

    Visto el final de “True Detective”, en mi opinión, es una gran serie, a la altura de HBO, eso sí, no apta para todos los públicos…lo que no entiendo es todas las teorías e hipótesis que circulaban por la red respecto al “Rey Amarillo”, al más puro estilo “Lost”, porque, como el final de la serie ha demostrado, no se trataba de una gran intriga policíaca, ni de un gran misterio, ni de un giro final sorprendente…la serie no va sobre eso, sino que va sobre sus protagonistas, sobre lo que el caso cambia sus vidas durante 17 años…sobre la miseria y el fanatismo religioso, y lo íntimamente unidos que ambos están…sobre una amistad que se inicia, que se rompe, que les lleva al límite en muchos aspectos…lo que creía que no me gustaba nada era el doblaje que les han hecho a los actores…..pero probé a ver un capítulo en VOS y resulta que en inglés también hablan así…tanto Woody como Mateo arrastran las palabras y parece que se han tomado unas copas de más…!!!

  4. C.S.M dijo:

    Aún no he visto el final de True Detective, pero gracias por las alertas de spoiler…me acaban de dinamitar el tan comentado episodio de esta última temporada de “The good wife” en un blog de series, con el título del post (que por motivos obvios no pongo…)…lo peor que se le puede hacer a un serie-adicto…

  5. lo recomiendo! excelente artículo. mateus

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