España también sabe hacer buenas series (I): Crematorio

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España es un nación que adolece de victimismo. Se repite con frecuencia aquello de que en este país las cosas no se hacen tan bien como en el extranjero. En muchos de los casos, como en el de la política, quienes proclaman que nuestro país tiene todavía mucho que aprender llevan gran parte de razón. Pero en otros, como en el que nos ocupa con las series, es una apreciación matizable.

Si algo ha definido siempre a España es su cultura. Nuestro país ha sido cuna de grandes poetas, músicos, pintores, escritores, actores y directores. Porque lo que para muchos de nosotros no merece el esfuerzo del halago, fuera de nuestras fronteras recibe el aplauso de la admiración.

Crematorio, la serie que ocupará esta entrada, ha supuesto un antes y un después para la autoestima patria. Lejos de los malos vicios del drama televisivo español actual (personajes maniqueos, romances tortuosos, abuso excesivo del drama fácil, interpretaciones por debajo de un mínimo nivel…), Crematorio devuelve la fe perdida en la narración española.

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Si, por ejemplo, conseguir exportar Águila Roja, Isabel, Velvet, El Príncipe o B&B a una cadena extranjera sería una misión reservada solamente para los mejores negociadores, Crematorio podría ser programada en cualquier televisión del mundo, y sería reconocida por los espectadores con buen paladar. Si la HBO o la BBC hubieran producido esta serie, los gafapasta llevarían pins en sus bandoleras con la cara de José Sancho.

La serie, producida por Canal Plus y emitida en 2011, cuenta la historia de Rubén Bertomeu, un arquitecto que aprovechó el boom del ladrillo para hacerse rico a través de turbias maniobras urbanísticas. Es decir, la serie relata en ocho capítulos uno de los episodios más tristes de la historia de España, cuando hacerse rico era una tarea fácil si uno tenía los medios económicos suficientes y sabía tocar los botones adecuados.

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Crematorio es una bajada a los infiernos de la corrupción, a esos años en los que el matrimonio empresario-político trajo nefastas consecuencias para nuestras costas, hasta entonces verdes y salvajes. Ahora, el cemento que se plantó entonces ha dejado viviendas y apartamentos vacíos, llevándose por delante bancos, grandes inversores y pequeños arrendatarios.

La serie está estructurada de una forma muy inteligente, dividida en los flashbacks que nos devuelven a los años en los que se plantó el germen del problema -cuando aparecieron empresarios adinerados con ganas de llevarse todo por delante- y la época actual, cuando los jinetes del Apocalipsis vivieron sus últimos momentos de esplendor.

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Lo peor de la serie es saber que José Sancho ya no nos regalará más actuaciones como esta. El estudiante en Curro Jiménez de la televisión, el Don Pablo de Cuéntame, se marchó con el Rubén Bertomeu de Crematorio, la última creación colosal del actor antes de su muerte.

“Los gestos son míos -proclamaba Sancho en una entrevista para Sensacine-. Sería absolutamente inútil por mi parte intentar reflejar algo que desconozco -en referencia a la corrupción política y empresarial-. Yo soy un actor que no creo mucho en que para ser abogado tengas que ir a la escuela de abogados. Primero se es un ser humano, que puede ser corrupto o cirujano. Como tampoco me baso en ningún partido político. Lo que es Rubén Bertomeu es un hombre de dinero, que ha construido su fortuna comprando voluntades. ¡Vete a saber las voluntades que habrá comprado en su vida! Yo los personajes no los retrato. Basta mirar a la gente que se deja corromper y compra voluntades. Además, procuro traerme de casa a los personajes ya hilvanados”.

Para la construcción de su personajes, José Sancho de unos actores sobresalientes, que dominan el arte de la pequeña y la gran pantalla a la perfección. Por Crematorio podemos ver desfilar a Alicia Borrachero en el papel de Silvia, la hija de Rubén Bertomeu -recordarán a Borrachero por sus papeles en Periodistas (Ana) y Hospital Central (doctora Cruz)-; a Juana Acosta, que interpreta a la perfección a Mónica, una mujer joven que huele el olor de los billetes y se adhiere a la seguridad del hombre rico; al genial Manuel Morón, cuyo temple interpretativo carga de dramatismo al alcalde de la ficticia ciudad de Misent; a Vicente Romero, al que habría que hacerle un monumento por hacernos sentir que el mafioso Sarcós realmente existe. Todos ellos conforman un elenco que dignifica la profesión de actor en este país.

El guión corre a cargo de los hermanos Sánchez-Cabezudo (Alberto y Jorge, éste último director de la serie), que redactaron un texto con muy pocas debilidades, sólido y compacto. La dirección no se queda detrás. Es original, imaginativa, arriesga con los planos, inventa y no cae en el plano fácil. Es muy de agradecer que ambos hermanos se sentaran durante horas antes de rodar la serie para pensar muy bien las escenas, una a una, y ofrecer al espectador lo que la acción requería en cada momento.

El trabajo de Jorge Sánchez-Cabezudo ha transcurrido por dirigir capítulos en algunas series españolas (Gran Hotel, Guante Blanco, Hispania), pero su mejor obra fue sin duda La noche de los girasoles, esa excelente película que pasó desapercibida en 2006. El director desveló lo que pretendían con Crematorio en una larga e interesante entrevista para Mayhem. “Cogimos un poco ese sabor de Los Soprano y ese sabor de The Wire. Hay una cosa, por ejemplo, que define mucho lo que queríamos hacer con Crematorio y es todo el tema de abogados y juzgados. Muchas veces, en las series o en las películas de género negro, por interés dramático, te saltas todo ese proceso de “cómo le metemos en la cárcel…”. Lo que quisimos hacer -algo que sale muchísimo en The Wire– era contar todos los procesos criminales y policíacos y, a partir de ellos, hacer la trama, la ficción. No queríamos cambiar eso para que fuera más fácil llegar a otro lado, sino que, de las complicaciones de la propia realidad, se te sugieren nuevos personajes, etcétera”.

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La serie está basada -o mejor dicho, inspirada- en el libro ‘Crematorio’, de Rafael Chirbes. Una obra de la que la serie quiso desmarcarse para crear un producto narrativo nuevo, sin los matices y reflexiones personales de la obra literaria. Como cuentan en El Blog Salmón, “la corrupción urbanística no es el tema central de la novela”. Como explicó Paco Sancho, Crematorio tenía que separarse del libro, “porque no hay tiempo para explicarlo todo”, una laguna que la serie soluciona con “el decorado y el vestuario”.

Cerrando el círculo, la brillante cabecera de Crematorio, realizada por David Ulloa, está acompañada por la canción de Loquillo, Cruzando el paraíso, del álbum Balmoral (2008). La letra del tema se adapta a la serie como un calcetín: “Nada permanece, todo se desvanece, sé que no puedo quejarme, trataré de no engañarme. Simple cuestión de tiempo, llegar al precipicio, yo bajando a los infiernos, y tú cruzando el paraíso”.

¿Quién ha dicho que España no sabe hacer buenas series?

La serie puede verse en Youtube a través del siguiente enlace:
Pincha aquí para ver ‘Crematorio’
 
 

En Twitter: @sanchez_josemi

En Facebook: /blogfueradeserie

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17 respuestas a España también sabe hacer buenas series (I): Crematorio

  1. Roberto dijo:

    Me gustaría recordar a José Miguel -al que sigo desde que empezó- que una de las series mejor realizadas en España y que para mí cambió el panorama nacional de las series dramáticas fue “Desaparecida” (TVE 2007). La narración, los personajes, los diálogos, las interpretaciones son excelentes. Nada es excesivo ni artificioso. El caso Marta del Castillo hecho buena televisión y no telebasura. Por ser anterior a la que comentas -que me parece muy buena-, creo que merece ser considerada el comienzo del cambio. O por lo menos eso creo yo.

    • Recuerdo ‘Desaparecida’ de una clase en la Universidad en la que nos mostraron una escena de la serie para explicar la deontología periodística (creo recordar). Pero admito que no he visto ‘Desaparecida’ -me da un poco de pereza ver una serie sobre un caso que todavía está abierto y no se conoce toda la verdad-. La veré y ojalá pueda hacer un post sobre ella en esta nueva serie -valga la redundancia- de entradas que empezamos con ‘Crematorio’.

      Aun así, creo que el impacto que ha conseguido ‘Crematorio’ ha sido mayor que el de ‘Desaparecida’, de ahí que diga que ha supuesto un antes y un después.

      Muchas gracias por tu visita Roberto.

      • Roberto dijo:

        Para aclarar un asunto que cité en mi comentario he de decir que la serie ‘Desaparecida’ es anterior al caso Marta del Castillo y que por ello no se basa para nada en él. Quería expresar en mi comentario anterior que sobre asuntos dramáticos se puede hacer buena televisión sin caer en el sensacionalismo. Por cierto, aprovecho la ocasión para comentar otra miniserie -ésta sí sobre un caso real- como fue ‘Padre Coraje’ sobre el asesinato de un joven gasolinero que creo quedó sin resolver del todo. Fue dirigida por Benito Zambrano y estrenada en Antena 3 (2002). Gran, gran actuación de Juan Diego.

  2. M.B. dijo:

    No he visto “Crematorio”, pero siempre oigo hablar de ella como una de las pocas series españolas que merecen la pena.
    Así que ya no hay excusa para no verla.
    Respecto a “Desaparecida”, coincido con Roberto: muy buena serie. La vi online en la web de rtve.
    Buena serie y mejores actores, sobre todo una de las protagonistas (Marina Salas).
    También quiero romper una lanza en favor de la recientemente finalizada “Los misterios de Laura”, tan maltratada por su propia cadena, pero que en mi opinión es más que aceptable. Los americanos se han apresurado a comprar los derechos y la mismísima Debra Messing hará de Laura.
    A ver si en España se animan a por una cuarta temporada.
    Ahora, a por “Crematorio”

    • ‘Los casos de Laura’ es la serie que más desapercibida pasa de toda TVE. Es una serie silenciosa, pero con unas buenísimas recomendaciones de todo el mundo que la ve. Yo no la he seguido mucho, y las series sobre casos no me atraen demasiado, pero tiene el apoyo fiel del espectador.

  3. Antonio dijo:

    José Sancho era un genio de la interpretación. En Ceematorio esta colosal. Sin duda con su muerte hemos perdido al actor más completo, el que podía regalarnos interpretaciones a la altura de muy picos… Una lástima y una gran pérdida, aunque los queda su trabajo y su recuerdo. A ver si aprenden los jóvenes

    • El trabajo de José Sancho en ‘Crematorio’ es espectacular. Un auténtico placer verlo devorar cada escena. Tenía que suponer una presión muy fuerte rodar junto a él. Exige a las actores que no se relajen y que, por lo menos, se acerquen a su nivel. Una gran pérdida.

      Muchas gracias por tu visita, Antonio.

  4. maris dijo:

    me gustaba mucho pepe sancho
    la serie k comentas crematorio tengo k verla escribes tan bien de ella k invitas a ello gracias por este blogs son muy buenos

  5. Belén dijo:

    El mejor actor sin duda, José Sancho. Que gran perdida. La serie era el, como dijo el propio productor Y los propios actores y actrices, que juntó a el estaban mejor. Que pena, me caía genial, y además de el más grande, un grandísimo actor… Nos ha dejado sin ver muchas cosas . Muy bueno lo que has escrito

    • Gracias por tus palabras, Belén. Me imagino si los hermanos Sánchez-Cabezudo tenían en mente en todo momento a Pepe Sancho para ese papel. No imagino a un actor español que pudiera hacerlo mejor que él.

      Un saludo!

  6. isabel dijo:

    Me enganchó Crematorio solo con la música de la entradilla que está a la altura de la serie, y ya indica por dónde van los tiros. La mini serie es magnífica, pero te remueve hasta el tuétano saber que eso que cuenta la ficción es una mínima parte de la vida real. Y que hay muchos Bartomeus por el mundo que se salen con la suya… Es una serie para recomendar encarecidamente. Recomiendo leer el libro de Chirbes, una realidad descarnada.

  7. C.S. dijo:

    Efectivamente “Desaparecida” es anterior al caso “Marta del Castillo” y poco tiene que ver con ella porque en la serie sí hay un caso que se resuelve…pero prima, más que la trama policial, la historia de las relaciones personales de los protagonistas..cómo afecta la desaparición a todo su entorno, y cómo todo confluye en lo que sucedió después…y muchas falsas pistas por el camino…a otro nivel, pero me recuerda mucho a “The killing”, en su versión original danesa.

  8. Josu dijo:

    Interesante y acertado artículo.
    Sólo un apunte, que creo es un pequeño desliz: Curro Jimenez era interpretado por Sancho Gracia, no por Pepe Sancho. Pepe Sancho interpretaba a “el estudiante” en dicha serie, que por cierto y en mi humilde opinión también es una de las mejor series españolas que se han hecho.

  9. Miguelito dijo:

    Aun reconociendo que es una gran serie y que Jose Sancho era un gran actor, yo me quedo con otra serie titulada ” La vida de Rita”, con Veronica forque de protagonista y que es lo mejor que se a hecho y me atrevo a decir que se hara .

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