¿Te falta motivación para entrenar? Quizás te interese este artículo…

Una vez más bienvenidos a mi blog, amigos:

Un blog dedicado al Fitness: una actividad la cual se realiza para potenciar nuestra salud, belleza, estética y bienestar personal. En resumidas cuentas, para aumentar y llenar día a día nuestro saquito de la felicidad.

La verdad es que ya vamos compartiendo poco a poco más de un artículo, y seguro que para estas alturas ya conocemos un poquito más este tema tan desconocido, como es el trabajo muscular.

Mi experiencia como preparadora física, reconozco que es atípica, en cuanto a que apenas he tenido la oportunidad de ver como ha habido alumnos que han empezado a entrenar, y luego han abandonado su cometido. Esto significa que casi la totalidad de ellos siguen conmigo desde que empezamos el primer programa, tanto en clases de grupo como en entrenamientos a nivel personal.
Cosa de la cual estoy muy orgullosa, y me llena por dentro, pero sé que muchas personas comienzan con un “firme” propósito y abandonan rápido, porque no cabe duda de que llevar un programa en serio si se quieren conseguir unos objetivos es muy laborioso y cuesta esfuerzo y dedicación.

¿Qué podemos hacer para no dejar de lado nuestro entrenamiento?
¿Cómo y de qué forma podemos dejar de sucumbir ante la tentación de abandonarlo todo y de qué manera podemos doblegar a la tenebrosa y destructora pereza?

¡¡¡ESTÁS PREPARADO!!! ¡¡¡TIENES TODO LO QUE NECESITAS PARA CONSEGUIRLO!!! AHORA ENTRENA Y... ¡¡¡BRILLA CON LUZ PROPIA!!!!

¡¡¡ESTÁS PREPARADO!!! ¡¡¡TIENES TODO LO QUE NECESITAS PARA CONSEGUIRLO!!! AHORA ENTRENA Y… ¡¡¡BRILLA CON LUZ PROPIA!!!!

Por supuesto nadie conoce la clave, porque no hay un libro de instrucciones para este propósito, pero yo os voy a dar unos truquitos que realmente funcionan porque tienen un fondo consistente.

¿Qué nos vende la sociedad de confort de hoy en día? La ley del mínimo esfuerzo para llegar a conseguir objetivos que bajo ningún concepto sin determinación, dedicación y esfuerzo, se consiguen. Esto es lo primero que tenemos que tener muy claro si nos interesa realizar una rutina de entrenamiento que determine un cambio considerablemente notorio en nuestra anatomía.

– Antes que nada, debemos preguntarnos qué nos interesa y a dónde queremos llegar, es decir, qué queremos conseguir a través del programa de entrenamiento.
Pero esto sin perder en ningún momento la noción de la realidad de nuestro punto de partida, o lo que es lo mismo: debemos ser conscientes de en qué condiciones físicas y psíquicas nos encontramos, ya que por supuesto todos no somos iguales, y el momento de comenzar no nos “sorprende” a todos en las mismas circunstancias.

– Las metas perseguidas deben establecerse pisando unos cimientos firmes y reales, para que no llegue la frustración si no se consiguen unos objetivos soñados totalmente surrealistas.

– Tú mismo debes motivarte, felicitarte cuando logras algo, porque al fin y al cabo tú vas a disfrutar de los buenos resultados. No debes esperar a que salga el sol para motivarte, porque si lo que buscas es una excusa, hasta un día nublado puede ser un buen pretexto para dejar de cumplir tu programa de ejercicio. Tú ya tienes y siempre has tenido todo lo que necesitas para llevar a cabo lo que te propongas.

– Recuerda que todo comienza en tu mente. Si no hay una decisión que haya partido desde nuestro interior y con la motivación correcta, acabarás abandonándolo todo y “tirando la toalla”. Esto es algo que debe meditarse bien hasta encontrar la verdadera razón que nos empuja a hacer las cosas.
Si lo que nos lleva a ello es una razón externa, como la presión de la sociedad, por ejemplo, ésta será una motivación totalmente incorrecta, que aunque en principio nos puede funcionar, su resultado no es la satisfacción con uno mismo, sino por el contrario es un motivo de estrés, y el resultado está condenado al fracaso…
De tal forma que la motivación correcta debería ser un profundo deseo de mejorar, ya no sólo nuestra estética, sino a nivel general, buscando el placer de sentirse satisfecho con uno mismo.
El Fitness no es un hobbie, es un estilo de vida que nace desde el interior del espíritu (y llega un momento en que forma parte de ti y tu cuerpo refleja ese estilo de vida con su destacada presencia estética).
El verdadero espíritu del Fitness lucha por conseguir aumentar nuestra felicidad interior, pero reflejado en el exterior. Esto comprende mejorar en todos los aspectos: física, estética, funcional, mental y psicológicamente…
– Una vez tengamos claro que queremos empezar en serio un programa de entrenamiento muscular, estableceremos de una forma inteligible y precisa el tiempo real al que vamos a dedicar esta práctica y las sesiones semanales en las que estamos dispuestos a cumplir nuestro compromiso.

– Las fórmulas milagrosas no existen. Toda importante obra requiere su proceso, con la inevitable necesidad de tiempo material para llevarla a cabo.

Recuerda que las cosas importantes no suceden de la noche a la mañana.

– Los héroes de cuento no existen. Existen personas de carne y hueso con determinación, coraje y agallas para conseguir lo que se propongan. ¿Y por qué tú no puedes ser uno de ellos?

– No estamos en el paraíso, estamos en un planeta llamado Tierra y en un mundo en el que existe: el cansancio, el dolor, la desmotivación, la tristeza, los problemas, la enfermedad, las lesiones… Es decir, somos humanos, y como tal, podemos ser susceptibles ante todo esto.
También debes saber que TÚ tienes todos los instrumentos para que esos obstáculos que aparecen en el camino, no te arrastren al abismo…


Si tienes limpia y clara la visión del horizonte al que quieres llegar, -porque tú mismo lo has establecido- sólo te queda seguir la senda que te lleve directamente a él, sin escuchar las voces de sirena que inevitablemente te van a tratar de seducir.
Yo hace mucho tiempo que por circunstancias personales decidí volverme sorda a los cantos de sirena y, hoy por hoy, tengo una satisfacción interior a la cual he llegado por supuesto con trabajo y esfuerzo, pero os puedo asegurar que no hay nada más que llene tanto el alma y de una manera tan profunda, como ser fiel a tus propios dictámenes…

Para mí, esa es la verdadera felicidad: sentirte lleno contigo mismo. Eso te da paz interior. Y, sinceramente, este estado no lo cambio por nada del mundo…

          Rosa López  ( Personal Trainer & Fitness Coach)

 

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