Inyección de fuerza de voluntad para no abandonarnos en verano

Hola amigos:

¿Qué tal lleváis el verano?

Ahora que todavía permanecemos en época estival, quizás haya costumbres que hayamos cambiado debido a las altas temperaturas, pero eso no debe interferir en el plan de entrenamiento que tenemos estipulado, salvo que nosotros lo decidamos así, si consideramos que debemos tomarnos un descanso en nuestra andadura deportiva.

Lo que quiero expresar claramente, es que es muy fácil sacar excusas escudándose en ellas, y sin darnos cuenta, el otoño toca nuestra puerta “sorprendiéndonos” con algún kilito de más -siempre en las zonas más indeseadas- y luego nos “echamos las manos a la cabeza”.

Si esto sucede porque nos hemos descuidado, ¿de qué nos sorprendemos después?
Es lógico que tengamos lo que tenemos, puesto que en cierta manera nos lo hemos buscado nosotros mismos solitos -sin ayuda de nadie más- aunque ha habido circunstancias que nos han seducido a llegar a ello por la vía rápida.

Es muy lógico que en esta época cambiemos nuestras costumbres, puesto que están las vacaciones de por medio: tapitas en el chiringuito de playa acompañadas de la cervecita o el vinito en cuestión, los heladitos y las horchatas a media tarde, las muchas comidas y cenas fuera de casa, el desorden de horarios para la ingesta, la descuidada higiene de sueño, más salidas de lo normal puesto que el tiempo acompaña, etc, etc, y todo esto unido a un hermoso sedentarismo.
Conclusión: ¡un cócktel molotov!

Todo esto está muy bien durante un espacio corto de tiempo, e incluso es sano hacerlo para desconectar y salir de la rutina, y no pasa absolutamente nada puesto que nuestro cuerpo vuelve enseguida al dinamismo, y además si somos de las personas que mantenemos normalmente nuestra actividad de entrenamiento viva, nuestro metabolismo se mantiene acelerado.

El problema es cuando lo alargamos por un espacio de tiempo más duradero.
Entonces sí que los efectos colaterales son más significativos.

Así que primeramente debes preguntarte si tu intención es no hacer nada de ejercicio en todo el verano, o piensas organizarte de tal forma que aunque interrumpas tu entrenamiento por unos días, vas a “volver a la carga”.

Decidas lo que decidas, cualquiera de las dos opciones por supuesto es lícita, pero nada tiene que ver el resultado de una con otra.
Es decir, lo que no puedes pretender es esperar no notar ninguna decadencia en tu anatomía, si realmente no “has movido un dedo” en todo el verano.
Otra cosa es que no te importe demasiado: entonces, ¡adelante!

Pero si lo que quieres es que el paso de las vacaciones no deje huella en tu cuerpo, deberás de plantearte un programa de entrenamiento adaptado a tus circunstancias.
¿Qué muchas veces la pereza tocará tu puerta? ¡Cuenta con ello!
Pero tu dispones del arma más poderosa: tu voluntad

 

RECUERDA QUE TÚ SIEMPRE VAS A PODER HACER DE TI MISMO LO QUE QUIERAS HACER...

RECUERDA QUE TÚ SIEMPRE VAS A PODER HACER DE TI MISMO LO QUE QUIERAS HACER…

Rosa López (Personal Trainer & Fitness Coach)

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