Algo más que corazón

Venía el míster, todo corazón rojillo, avisando esta semana de que hay que enderezar el rumbo de la nave osasunista siendo, precisamente, Osasuna. Y si algo ha caracterizado a nuestro equipo desde hace casi 100 añazos es la garra, la pelea, la lucha, la entrega… En resumidas cuentas: el corazón. Corazón rojillo con sangre roja y fuerza navarra, base del equipo y de la ilusión que ha regado siempre esta tierra. Desde el roble montañés y el vino de la Ribera, tiembla Navarra entera, que entona el himno. Y corazón se le puso. Vaya que si se le puso, contra Las Palmas. Empezando por el míster, que casi se lo saca del pecho y lo deja en el verde. Pero esto es Primera y hace falta algo más que corazón…

Locura de Berenguer, Fausto, Torres y Sergio León tras el primer tanto rojillo. EFE

Locura de Berenguer, Fausto, Torres y Sergio León tras el primer tanto rojillo. EFE

El partido llevaba dirección de convertirse en el guión perfecto para nuestros intereses. Arrancada de galgo con el cuchillo entre los dientes, gol tempranero merced a un penalti justo (y visto, cosa rara que este año me están acertando los trencillas) y gol en el descuento de la primera parte. Aguantando el inicio de la reanudación y plantando la táctica de cómo caza la perrica, agazapados, cerraditos y lanzando contras para el pelotero Sergio León, que ruge como si fuera dos felinos reyes de la sabana africana. Pero…

Pero no. Hace falta algo más que corazón. Y otra vez hemos pagado la novatada, la conejada del recién ascendido que está verde como la menta o la clorofila y que recibe goles en el descuento o se deja remontar dos goles. ¿Justo? No lo sé, justicia y fútbol nunca han ido de la mano. Pero la verdad es que hay cosas que sólo nos pasa a nosotros. Bueno, y al Real Madrid la pasada semana, que cayó como nosotros contra Las Palmas. Salvando las diferencias, claro. Pero de tres puntos nos quedamos con uno. Y gracias.

Gracias al corazón de Martín, al corazón de la grada. Al corazón de los futbolistas que se lo dejaron en el verde, sabedores de que el rival nos pasó por encima. Sólo Boateng, un portento de la naturaleza y con una técnica increíble, nos bailó a todo el equipo. El atacante es de esos jugadores que se saben superiores al resto de futbolistas, rivales y compañeros. Va tan sobrado que es capaz de cometer un penalti, de regatear, de buscar al rival con disparos, con cabezazos, con chilenas y todo ello apenas sin esfuerzo. Es un portento. Aunque de esos también tenemos nosotros alguno, como Sergito León. Por eso yo estoy tranquilo.

Este corazón es el que nos va a valer para quedarnos en Primera. Seguro que más de una voz empezará a pedir la dimisión de Pedro Sánchez, perdón, de Martín quería decir. Habrá que ver si la mitad de la directiva se marcha o no, si hay Congreso Federal en el seno del club, si el míster es respaldado por el presi o si los barones se imponen o dejan de imponer para dar el mando del equipo a terceros con otros intereses. Yo sigo confiando en el de Campanas. Es el técnico ideal. Y hay buen equipo.

Llevamos siete jornadas. Hay otros equipos que están peor, como el Granada. Y si no es por el despiste final, ahora mismo estaríamos fuera del descenso. Esto es largo y el entrenador lo sabe. No sé si lo sabrá su corazón, su patata, que ya nos ha dado algún que otro susto en el pasado. Pero a ese corazón hay que echarle calidad, ganas y concentración. Y de esas cosas el equipo anda sobrado. Hay que esperar que se conjunten todas y que empiecen los resultados. Fijo que cuando se gane el primero, no paramos de sumar.

Contra Las Palmas, sabiendo que enfrente está un equipo con buenos futbolista (incluso con la baja de Sergio Araujo venían) se puso una táctica sobre le verde que salió casi perfecta. Una salida como debe ser en El Sadar. Un penalti anotado con la pausa de Roberto Torres, genial desde los once metros. Un repliegue defensivo concediendo el balón al rival, que rozó posesiones del 70 por ciento, pero con centros estériles que morían en las manoplas de Nauzet. Y un final de la primera parte con broche de oro, con balón largo del otro corazón, Sanjurjo. Con pelea ganada por Sergio Corazón de León. Con doble recorte y túnel, pare embocar el otro túnel, el de vestuarios, y marcharnos con 2.-0 y casi la primera victoria en el bolsillo.

Un segundo tiempo que se aguantó, hasta que en la jugada que menos peligro parecía tener, llegó el primer gol en contra. Un centro a nadie, un cabezazo casi sin ganas. Un gol que ni nos lo creíamos, que hacía saltar las alarmas. Máxime teniendo medio corazón en el vestuario, calmando el ritmo, bajando pulsaciones, contemporizando, pum, pum, pum… Y media hora larga por delante. Que no es lo mismo ceder el balón con 2-0 que con 2-1, oiga. Que lo del cántaro y la fuente es motivo recurrente en nuestro equipo…

Y llegó. Cuando más duele. Cuando casi hacemos buena la estratagema de las contras. Cuando se derramaba el encuentro en el descuento. Cuando nos hicieron repetir un córner en contra, que la primera no valía. Que a la segunda llegó a quién, a Boateng. Y cabeceó rumbo a ese palo izquierdo que antes había querido romper con un zapatazo. Pero esta vez el rechace cayó en un compañero, en David García que peleaba con David García en uha suerte de sinónimos que dejaba el marcador en otro sinónimo, en otro empate, en otro igual.

Incluso con el 2-2 Romero pudo marcar, incluso con el 2-2 Las Palmas pudo marcar. Al final, empate y un punto que suma, de esos que a la grada no le gustan pero que a Martín le sirven para sumar, que allá por la jornada 38 vaya usted a saber si ese empate habiendo sido superados por el rival no marca la diferencia entre haber sido valientes, a quemarropa y a tumba abierta para perder y descender o, corazón y mente, haberlo sumado para conseguir el logro de la permanencia.

Hace falta algo más que el corazón. Y lo tenemos. Corazón, técnica, pelea, fisico, defensa, gol... Tenemos equipo, tenemos plantilla. Buena portería, con tres metas que han jugado. Buena defensa, que empieza a juntarse y a entenderse mejor. Buen centro del campo. Buenas alas. Buena delantera, con recambios. Y el mejor de los técnicos. Así que, como diría Anne Igartiburu, “hasta el próximo partido, corazones”.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte”

 

Comentarios (2)

(Comentarios cerrados)

 
  • Wild Bill
    2/10/2016 | 21:05

    ¿”Hay equipo”? ¿”Corazón”? ¿”Lanzando contras a Sergio León”? ¿”Repliegue defensivo”? Forofillo, necesitas un corrector ortográfico con urgencia. Donde dices “hay equipo” habría que poner “no hay equipo”, donde aseguras que hay “corazón” habría que decir que tenemos “potra”, donde perjuras que se “lanzaban contras a Sergio León” habría que poner “se lanzaban patadones alabouye” “o melones sin dirección concreta”, y donde hablas de “repliegue defensivo” habría que poner “aparcando el autobús en la portería de Nauzet”.

    Baja a la tierra, Fran. Una cosa es ser “forofillo” y otra “despistadillo.”….

     
     
     
  • Miguelito
    3/10/2016 | 00:00

    Martín tiene un gran corazón ♥ pero muy delicado, Dios quiera que siga al frente del equipo porque lo necesitamos más que nunca. Los puntos terminarán por llegar seguro. Un abrazo muy fuerte 💪 a nuestro ENTRENADOR.