Seguimos verdes, pero menos…

Conejos. Seguimos siendo un equipo de conejos, una escuadra recién ascendida, un conjunto por hacer y más verde que la chaqueta de un Guardia Civil. Sin paños calientes, oigan. Pero por lo menos esto empieza a cobrar forma. No da puntos, que es lo que importa, pero empieza a verse la silueta del equipo que quiere Enrique Martín para este nuestro Osasuna. Que vale, no seré yo quien critique al bueno de Campanas, pero ya llevamos cinco jornadas y sólo dos puntitos, que es lo que nos pone contentos y nos da alegría. Como los goles, que han tenido que pasar 248 minutos para poder ver el primer gol rojillo en El Sadar. Será cuestión de paciencia…

Piñata rojilla para celebrar el primer gol de la temporada en El Sadar. De poco sirvió... CARLOS ROMEO

Piñata rojilla para celebrar el primer gol de la temporada en El Sadar. De poco sirvió… CARLOS ROMEO

Porque si algo hemos destilado por estos lares siempre es paciencia, y mucha. Que se lo digan a los anteriores técnicos, chaval de Cieza incluido, lo que nos costaba despegarlos del banco. Así que nos armaremos de paciencia, que dicen que es la madre de la ciencia, e iremos animando jornada tras jornada. Porque contra el Espanyol se perdió por conejos, y punto, aunque la imagen mejoró respecto a las cuatro jornadas anteriores.

Las variantes presentadas por Martín, en un equipo en el que al final se echó de menos a los Flaño, se presentaban en un once titular con defensa de cuatro, Imanol García y Oier en el centro, con Torres por delante, Jaime Romero y Berenguerr en las bandas y Sergio León arriba. Con chicha, peligro y serios atrás. Y así salió el equipo, que en el primer tiempo pudo adelantarse sin exagerar un par de veces, pero ahí estaba el abuelo Diego López para demostrar que, pese a que contra su exequipo el Real Madrid no, contra los demás sí tiene reflejos. Paradón tras paradón se encargó de aguantar imbatido el primer tiempo, un acto que se encargo de adornar Leo Baptistao a favor de los periquitos con un cabezazo imparable tras envío magistral de Fuentes desde la derecha.

Gol en contra casi en la primera ocasión que tuvieron, porque es cierto que los rebotes les beneficiaron a los blanquiazules en un par de ocasiones pero Mario rápido primero y la falta de acierto de Hernán Pérez después evitaron lo que no pudo evitar el cabezazo de Leo. 0-1, la grada ojiplática por lo inmerecido del resultado y a remontar en la segunda parte.

Y en la segunda se jugó igual, con ocasiones, buscando el gol que no llegó hasta el minuto 68 de partido y gracias a la enésima apertura a la izquierda para Jaime Romero, centro rasito y empalme de Sergio León que, en tiempo y medio, demostró tener más peligro que otras “rivieros”. Pero somos pobres, padre, y la alegría dura poco en nuestra casa. Máxime cuando en la misma hemos tenido que esperar 248 minutos del ala para ver un gol de los nuestros, pues para que nos dure cuatro minutos y se apague la luz.

Somos conejos, seguimos siéndolo. Verdes, aunque tirando para verde oscuro merced a que se va cogiendo poso. Aunque no el necesario para perder un balón en ataque tras empatar, por estar acelerados. No tan tranquilos como para hacer una falta en el centro del campo y evitar la salida fácil. No tan maduros para encimar a los delanteros y evitar que de espuela metan el pase, o que uno de nuestros centrales caiga al suelo, fulminado, como un pollo descabezado sin saber dónde está. No tenemos la calma aún para frenar el uno contra uno y evitar el recorte fácil y el 1-2 en contra. Pero lo conseguiremos.

Osasuna va por el buen camino. Aunque puede ser que salten las alarmas, no hay que preocuparse. El equipo se está haciendo y es pronto para empezar a hablar de fracaso, descenso, etc. Hasta que termine la primera vuelta este equipo va a ir creciendo. Vale que una victoria ayudará, y ahora asoma en el horizonte el siempre complicado feudo de El Madrigal. Pero si no es contra el Villarreal, llegará contra Las Palmas. Poco a poco, como en este último partido, iremos subiendo, que no se ponga nadie nervioso.

Además, esto es fútbol. El milagro lo estamos viviendo esta temporada, jugando en Primera, en LaLiga Santander donde ni siquiera está el Racing, en una competición donde las estrellas mundiales lucen y de la que bajamos hace tres campañas, para volver dos años después. Entonces vamos a divertirnos, vamos a disfrutar, a ser felices, a dar gracias por el regalo. Y seguro que cuando dejemos de dar importancia a estas cosas, empezarán a llegar los resultados. Como dicen en el mus, “hasta el rabo todo es toro”, y sólo llevamos cinco jornadas. ¡Vamos, rojos!

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Comentarios (1)

(Comentarios cerrados)

 
  • Miguelito
    24/09/2016 | 01:22

    Cada vez que leo hablar de conejos 🐰, no puedo evitar recordar una maravillosa película 🎥 de 1950, (El invisible Harvey), en la que James Stewart tiene un conejo de 2 metros de alto como amigo y en la que nada es lo que parece. Contra el Español tampoco, el resultado no refleja lo acontecido en el campo y esos gazapos con algunos gazapos de ayer, seguro que se convierten en 11 Harvey enormes y eso sí, muy visibles.