Los canelos del descuento

Mala sangre me corre por las venas, primo. Tanta como se vertió en el Heliodoro Rodríguez López tras el encuentro de los nuestros y los chicharreros, el Tenerife. Porque fue partido duro, fue encuentro bronco, peleado, luchado, sufrido, con expulsiones, desmayos, en el que las tablas iluminaron el marcador en el minuto 97 que es lo que se prolongó el partido. Mucha telita, marinera o no, pero la verdad es que en las islas, Osasuna, se vistió de canelo del descuento.

Javi Flaño toca el cuero ante la presión de Omar. LFP

Javi Flaño toca el cuero ante la presión de Omar. LFP

Pasa muchas veces y esta vez ha sido una más. Que si nos dicen antes del encuentro que vamos a sumar un puntico en Tenerife, humedecemos la pluma y firmamos. Prau. No hay más. Máxime sabiendo que los perseguidores, fundamentalmente el Córdoba, habían perdido. Así que todo lo que sea sumar añadía más poso y fuerza a esta primera plaza. Así que un empate deja a todos contentos. ¿O no?

Pues no. Como otras tantas veces se nos escurrió, como si fuera agua, la victoria entre las manos. Porque el equipo se curró la primera parte, sobre todo con ese chicharrazo de Roberto Torres a los ocho minutos que nos ponía en franquicia. Aguantando y jugando, disponiendo de más oportunidades como el palo del mismo Roberto. Y con sangre en el área, del meta local, al que le dieron puntos. Pero de momento, 0-1 y poco sumaba su equipo.

Poco hasta que llegó el monstruo del añadido, esos tres minutitos que nos añaden por la jeta y que terminan en un centro desde la diestra, una media salida de Nauzet, un mal remate de Aurtenetxe y el rechace, muerto en el área pequeña, girando como una peonza, lo aprovecha Cristo para clavar un clavo en la meta de Osasuna. 1-1, pitido de descanso y con esta carita a ver qué hacemos la segunda parte.

En la segunda casi más de lo mismo. Iniciativa de Osasuna y patadas del Tenerife. Sin paños calientes y las cosas como son. Entre Germán, que se había liado a limpio codazo durante todo el primer tiempo, ahora machaco las costillas a Merino, ahora cazo a Pucko por abajo, y Alberto, que de tanto empeñarse en soltar una, otra y la de más allá, se fue a la ducha antes de tiempo. Minuto 51. Empate. Se aclaraba el panorama.

Berenguer entró para dar verticalidad al equipo, por un Pucko que no desequilibró lo esperado. Y en una de estas, córner para Osasuna. Torres la pone, Oier entra como un puñal, que no Patxipu, cabecea abajo cruzado y vuelve a adelantar a Osasuna. Minuto 65. 1-2. Y contra uno menos. ¿Firmamos el empate?¡Para nada! Aún falta el golico de Nino, que en estas lides se mueve como pez en el agua, y no iba a ser menos en su visita a las islas.

Pero no todo iba a ser alegría en la casa del pobre, pese a que esta temporada seamos los flamantes líderes, los intocables, los rivales a batir. Y es que el Tenerife con uno menos empezó a achuchar. Y vamos si achuchó. Centro desde la derecha y cabezazo de Choco Lozano que se va fuera por un pelo. Balones a la olla que despeja la zaga, con los de atrás más fundidos que el mercurio de un termómetro. Y quedaban diez minutos.

Y llegó el momento clave del partido. Llegó la arrancada de Nino desde el centro del campo, con todo el verde por delante, con sólo al portero local como rival. Nino corrió, Nino desplazó el balón, Nino vio aparecer por la izquierda a Berenguer, Nino dio un último toque un pelín largo y… Adiós muy buenas. Contra chicharrera, balón raso a la internada de Germán y Nauzet evita el empate. Sigue el juego, se desmaya un local y en el descuento del descuento, córner para los locales. Están con nueve. Esto está hecho. ¿Hecho? No, cocinado.

Balón que vuela de la esquina, peinadita de un blanco, cuero muerto en el área chiquita. Como una peonza. Sin dueño. Germán se lo pide y fusila el empate. Nueva canelada y sin tiempo para reaccionar. ¿No es para ir al servicio, intentar orinar y no echar gota? Sí lo es. Pero como decía antes, se suma un punto, que no es poco. Más en esta Segunda División, tan de barro, tan de pelea, tan de lucha. Que si nos dicen que empatamos antes del encuentro, lo firmamos. Pero después del partido…

Ahora viene el Girona. No queda otra que seguir con el fenomenal trabajo que se está haciendo. Martín lo decía al final del choque, cuando no se puede ganar, es importante no perder. Pero El Sadar es otra cosa. Hay que ganar el siguiente partido sin pensar en los demás. Porque si piensas en los demás, acabas haciendo el canelo.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Comentarios (2)

(Comentarios cerrados)

 
  • Miguelito
    26/10/2015 | 11:36

    Aun reconociendo que hace pupita perder 2 puntos de esta manera, sólo a sido eso, hay quien pierde una champions en el descuento y ahora recuerdo que el equipo que ahora se lamenta de esa pequeñez, logró hace pocos meses la salvación, en esos minutos finales.

     
     
     
  • rafa
    26/10/2015 | 23:56

    Resultado justo para los méritos de Osasuna y Tenerife. Pudo ser el 0-2 y palo; llegó el empate. Pudo ser el 1-3 y falló Nino (reventado); llegó otra vez el empate. Justa expulsión de Alberto, y graves los daños al portero local (siete puntos y siguió) y a Nano (traumatismo y conmoción). Arbitraje muy malo y sin control; Osasuna, presión, poco juego y racanería; Tenerife, entrega, coraje y recompensa al final. Es la Segunda División: no veo a Osasuna subiendo (Martín los va a reventar; ya ocurrió hace mucho), pero tampoco al Tenerife salvándose con tan poco como tiene. Y lo digo desde Canarias: ¡suerte a todos!