Llenando la leñera

“Se acerca el invierno”, dicen los Stark en ‘Juego de Tronos’. Y qué mejor que llenar el zurrón, el granero, la leñera, la despensa y apuntalar los hogares para evitar males mayores, sean caminantes helados sin vida, sean cigarras ociosas gorronas o sean épocas de vacas flacas. Y es que las vacas, por estos lares, andan orondas y felices, llenas de leche y sin infecciones ni problemas. Las vacas rojillas están con las ubres llenas, como el zurrón de un pastorcillo en 24 de diciembre. Todo lo que sea sumar es bueno, pero si es sumar de tres en tres, todavía mejor.

Nauzet, genio y figura. ARKAITZ

Nauzet, genio y figura. ARKAITZ

El Sadar recibía al Albacete, un equipo que tras los 95 minutos disputados demostró que sabe qué es jugar al fútbol, que mueve bien, toca mejor, llega, tiene peligro y alegra la vista a los que nos gusta el fútbol. Y hoy en día, tras haber visto al Barça de Pep y, por extensión, a la España de Iniestademivida y compañía, no nos conformamos con cualquier cosa baladí. Y el Albacete, repito, juega a fútbol. Y muy bien. De ahí que el triunfo rojillo tenga doble mérito. Anular a un gran equipo y, de postre, ganarle.

Desde el primer minuto se adivinaba que la cosa no iba a ser coser, cantar y a dar un voltio con los coleguis, que es sábado. Desde el primer minuto, y en los 15 siguientes, Samu encontró una autopista por la derecha del ataque manchego que descolocó a Flaño y obligó a Unai García a trabajar el doble en el apoyo. Y a Nauzet a sacar un pie, nada más arrancar, para evitar chirgos mayores.

Pero pasó el cuarto de hora inicial y, no sé si porque Javi Flaño se puso las pilas, o porque Unai se templó, o que el Alba bajó el pistón, pero la cosa comenzó a hilarse. Poco a poco, Osasuna empezó a hacerse con el mando del encuentro hasta que JF se metió por la izquierda y, línea de fondo ganada, pegó el pase de la de la guadaña para Nino, que acompaña mejor que un valls en una boda. El delantero empaló con la diestra cruzado para marcar el 1-0.

La clase de Olavide, Torres, Merino o Berenguer brillaba por su ausencia. Como es lógico, tras ponerse por delante en el luminoso, tocaba dejar las botitas fosforitas y tornar las poses de foto por el mono de trabajo. Y de ahí hasta el asueto, pese a la lamentable actuación del trío pitolari que parece que en esta categoría reparten errores por tiempo jugado, se trabajó para hacer bueno el chicharro del almeriense.

Tras el descanso, y con Martín pidiendo otra libretita (Señor, la lista de la compra del de Campanas debe ser enorme, a ver si le llega para pagar en caja) el Albacete comenzó a estirar líneas en busca del empate. Un córner. Otro córner. Más córners. Hasta que en uno de esos saques desde la esquinita, Miguel Flaño, para lo bueno y para lo malo, pierde la posición y se coloca de mochila koala a un rival. Dentro del área. Con el pitolari a dos metros, con el silbato más caliente que el tubo de escape de Valentino Rossi. ¿Así cómo no va a chiflar, si se lo ponemos a huevo? Ale, otro penalti. Hace una semana en Vitoria lo señalaron. Hoy también. Si es que…

Si es que no pasa nada. Que Nauzet estaba de dulce. Que el primo Pérez ha demostrado, en nueve partidos, que hay portero para rato. Y no por lo largo que es, que lo es. Sino porque tiene reflejos, tiene altura, tiene autoridad, tiene (y transmite) seguridad. Y por ello lleva encajados tan pocos goles. Obviando Mendizorroza, claro. De ahí que San Nauzet se tirara adivinando la trayectoria del penalti y embolsara, mejorando al más avezado de los marsupiales, el cuero en su regazo. “Tranquilo, muyayo, yo te cojo”. Y la cosa seguía 1-0. Sí, con Nauzet de portero…

Martín no quería movidas. Para progresar en esta categoría hay que hacerse fuerte en casa. Como si fuera el Castillo de los Stark, antes de ser demolido, claro. Y de El Sadar no pueden escaparse los puntos. De ahí que se permutara el equipo, se replegaran líneas y se esperara agazapado a ver si en una contra podemos matar el partido. Que no se mató, ojo, pero se curró. Mucho. Pelea, presión, carreras, sudor, brega, lucha. Hasta el último segundo. Hasta bajar la bandera y seguir una semana más de líderes.

La leñera rojilla tiene ya 19 troncos. Y no me refiero a los jugadores, sino a los puntazos que llevamos. Y aún estamos a mediados de octubre. Pero no hay que pararse. No hay que frenar. A las victorias se les pilla el gusto pronto, y esa dinámica que tiene la chavalería hay que seguir aprovechándola. Llenemos el refugio de madera, que en nada llega el invierno. Cuantos más tocones tengamos, mejor. Porque quién sabe, igual, algún día, entra el frío y nos va a hacer falta madera para aguantar el invierno. “Se acerca el invierno”, dicen los Stark. De momento, la semana que viene, vamos a tierras más propias de la Kalhesi. Que en Tenerife hace buen tiempo, lo decía el señor del tiempo de la TVE. Y con el calorcito también pueden pillar algún tronco.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Comentarios (1)

(Comentarios cerrados)

 
  • Miguelito
    18/10/2015 | 20:28

    En nuestro particular “Juego de tronos”, seguimos manteniendo el trono de líderes una semana más y ahora a seguir llenando la leñera, ¡leñe!. Larga vida al tronista.