Doblete, atraco y a ciegas

A algún descerebrado que trabaja en el Grupo Atresmedia, que para colmo debe ser extranjero, no se le ocurrió otra brillante idea que contraprogramar a última hora el Valladolid-Osasuna, mandarlo a la web (manda webs) y poner, en su lugar, la apasionante película ‘El protector’, con Steven Seagal. Digo lo de extranjero porque no sé si sabe que en este país, que se desangra entre corruptelas y mafiosos encorbatados y de mitines electorales estos días, el fútbol manda más que recortar el paro. Y si no, ahí está la anulación de la huelga de la LFP, por poner un ejemplo. Pues nada, el listísimo clarividente de programación nos obligó a ver, cuando esperábamos la señal de Pucela, ese largometraje de 2009 que lo único que nos dejó claro es que el tal Steven Seagal sigue haciendo películas. Y yo que creía que se había retirado…

El partido estaba emocionante, tal y como mostraban las cámaras. ¡Ups, que no, que no se veía en Internet! ATRESMEDIA

El partido estaba emocionante, tal y como mostraban las cámaras. ¡Ups, que no, que no se veía en Internet! ATRESMEDIA

Pero lo mejor estaba por llegar. Porque vete a la web de Atresmedia, un batiburrillo de canales que hace que te sangren los ojos por el desorden y el caos, regístrate en la misma (da tus datos personales a unos desconocidos que fijo que te van a bombardear con publicidades inútiles, como su programación y sus directivos) para, a renglón seguido, zamparte kilo y medio de publicidad basura con el fin de terminar… ¡Con la pantalla en negro!¿Y cómo demonios veo el partido?

Menos mal que mi Gema, que es más lista que el hambre, abrió en el iPad la aplicación de Atresmedia y pudimos ver el partido. Encima con el regalíz de que lo retransmitían sin comentarios. ¡Miel sobre hojuelas, porque para la sarta de sandeces que suelen soltar los comentaristas! Juegue, juegue. Y Osasuna jugó. Al más puro estilo Martín, pero jugó. A mantener la meta a cero y tratar de aprovechar alguna contra. A puntuar, oye, que el punto está más caro que el kilo de angulas.

La sorpresa en el once fue la inclusión del Promesas Aitor Buñuel. Savia fresca para el lateral diestro en esa defensa de cinco. Y Hervías titular, con Nino, Sisi y Torres en la creación atacante. Bloque defensivo y a ver si se ponen nerviosos, que en río revuelto puede haber ganancia de pescadores. Y casi la hubo, sobre todo al final. Pero no adelantemos acontecimiento, que queda tela por cortar.

Con las redes bullendo de mensajes contra Atresmedia, laSexta y todo lo que tenga que ver con esa cadena que te arrea pausas publicitarias de siete minutos en siete minutos, los rojillos se asentaron ante un Valladolid que arrancó a la carga. Riesgo, seguro esta vez y que ya le va pillando poso a esto de jugar a fútbol, solventaba las acometidas de Óscar, Bueno, Chus y compañía. Un Valladolid plagado de jugones no le pillaba el tranquillo a nuestro equipos, sólido, rocoso y envalentonado en las veloces salidas de Hervías.

Hervías. Al mocete, que ha traído sus 19 añitos a Pamplona con la intención de jugar a fútbol y sin contaminaciones mentales, da gloria verlo jugar. Se atreve con todo. Encara, dribla, agarra verticalidad y sirve balones. De sus botas salieron las más que escasas intentonas rojillas de hacer daño a Javi Varas. Oro puro si planteas el encuentro como quiere el de Campanas: cerrojazo y a verlas venir. Y entre unos y otros, el primer tiempo se derramó y todos se metieron al descanso.

Rubí reconoció en sala de prensa que, viendo que no podían hacer daño con la superioridad, cambiaron a cargar el juego por las bandas. Pero ahí estaban Vuja, Miguelito Flaño y David García, escoltados por Oier y Buñuel, para alejar todo el peligro. Hasta que se dio una permuta, entró Olavide en el campo, el Valladolid tuvo una salida por la derecha y la poca contundencia en el despeje del chaval nos condenó a un autogol en propia meta de Flaño. Era el minuto 72 y el trabajo anterior se iba al garete.

No era justo, de ahí que el arreón rojillo cobrara una falta en la derecha de nuestro ataque. Con media Navarra rojilla atenta a las redes sociales, a la radio y a cualquier medio que trajera noticias a nuestra tierra, Torres metió EL centro, ese que sabe meter, y propiciaba el doblete de Miguelito Flaño. Desmarque, victoria en la pelea por ganar el espacio y testarazo desde el punto de penalti, ajustando el cuero al palo derecho. Inútil la estirada de Javi Varas. Útil el cabezazo del central. 1-1 y el Valladolid se desinflaba. Más corazón que cabeza, lo que estábamos hartos de ver en El Sadar este año, pero en nuestro equipo.

El sufrimiento rojillo se prolongó en la recta final, pero los de Rubí no encontraron resquicios en la zaga rojilla. Echaide saltó al campo a entregarse al doscientos por cien en los últimos minutos, cortando, bregando, peleando y acertando en todas las decisiones que tomó. De una de esas peleas nació, ya en el tiempo de descuento, un balón que llegó hasta la derecha. Sisi la durmió, se la llevó al córner, retrasó al otro de los Flaño’s Brothers y Javi metió el centro.

Nino miró al cielo, se colocó justo en el lugar, la pincho escorado, se la puso en la izquierda y soltó un zurdazo impepinable. Balón al larguero, balón que rebasa claramente la línea de gol, balón que se queda muerto y atrapa Varas antes de que el almeriense llegue a remachar, por si las moscas. Balón que el asistente del ataque diestro rojillo no estaba mirando, fijo que más pendiente a la programación de Atresmedia o a la próxima película que vaya a protagonizar Steven Seagal. Balón, a fin de cuentas, que nos robaron ya que el gol fue legal a todas luces y debió subir al marcador.

Y ahora pregunto yo, ¿a quién pedimos cuentas?¿A Atresmedia por la cagada en la contraprogramación?¿A Miguel Flaño, autor de un doblete agridulce?¿O mejor a la Liga Adelante, para que nos concedan ese gol? Seguro que Antena 3, laSexta y demás medios del grupo se jartan esta semana de repetir el gol legal y se hacen eco del robo a Osasuna. Y ya, hasta si me apuráis, son capaces de pedir perdón por la contraprogramación, por la ausencia de comentaristas y reloj en la retransmisión y, de paso, por las pausitas de siete minutos que nos calzan entre programa y programa. Que ya está bien de tanta tontería, señores, que esto parece más que Atresmedia, AtresÁfrica…

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Comentarios (1)

(Comentarios cerrados)

 
  • Miguelito
    18/05/2015 | 11:21

    Durante el atraco en pucela, la sexta deberia haber programado en vez de la peli de steven segal, la magnifica pelicula de Jose maria forque: Atraco a las “atresmedia”. A pesar de todo, conseguimos un buen botin de 1 punto y lo mejor de todo: la recuperacion de Martin y de Osasuna.