Ganamos, corazones

Así, al estilo Anne Igartiburu, pero ojo, la de ‘Corazón, Corazón’, no la Carmen Machí de los ‘Ocho apellidos vascos’. Vamos, la auténtica. Ésa que lleva casi tanto tiempo en el Ente Público como Jordi Hurtado. He dicho casi, tampoco nos pasemos. De la misma manera venció Osasuna, con corazón, con la patata, con el motor del cuerpo que el pasado viernes le fallaba a Enrique Martín Monreal y le obligaba a postrarse en una cama del hospital, con lo poco que le gusta estarse quietico al de Campanas. Los suyos, con su idea, le dedicaron un triunfo que sirve para salir del descenso y, de paso, aliviar el tran-tran cardíaco del entrenador. Ganamos, corazones. Y sin mentar a nadie de la beautiful people, como suele hacer la Anne.

Pablo Hervías enseñó lo que puede aportar a Osasuna. Verticalidad, regate, gol... ¿Se puede pedir más? STEFAN D.G.S.

Pablo Hervías enseñó lo que puede aportar a Osasuna. Verticalidad, regate, gol… ¿Se puede pedir más? STEFAN D.G.S.

La peña, tras conocer la noticia del achuchón de Martín, se hacía cruces. Parecía un clavo más en el ataúd rumbo al descenso y desaparición. “No puede ser. ¿Qué más nos puede pasar?¿Un incendio en El Sadar durante un partido?¿Que se estrelle un avión en el campo?”. Más de uno, jocoso él, veía la angina de pecho del técnico como algo normal. “No me extraña, con esta cuadrilla de mangarranes lo normal es que te dé un infarto. Si sólo hay que verlos jugar…”. El caso es que en dos sesiones en Tajonar, Martín sentó las bases para dibujar el camino de la proeza. Lo hizo en 1997. Y parece que vuelve a repetir.

Sin paños calientes y a las bravas. Quiero cuatro triunfos en los próximos cuatro partidos. Claro, ojipláticos que nos quedamos los juntaletras al escucharlo. Claro, Enrique, claro. Y de postre, fresas con nata. Pues ale, cabezón como buen navarro, dibujó un planteamiento similar al de hace casi dos décadas para tratar de enderezar el rumbo de la nave rojilla, que hacía aguas mayores y menores por todos lados. Cinco atrás y ya, si eso, cazamos algo de estrategia para ver si marcamos.

Dicho y hecho. Como la oposición en Gran Bretaña, ese denominado gobierno en la sombra, desde la planta de Cardiología mandaba y ordenaba. Riesgo de porterico, que el otro me da que tiene los paños interiores como el papel de las magdalenas y el vecino de Mutilva, por lo menos, da la cara. Atrás me pones a Oier a la izquierda, a Javi Flaño a la derecha y así, de corrido, a David García, a Vujadinovic y a Miguel Flaño. Por delante, Nekounam y el chico este que calza un 58, Loé, acompañados de Sisi. Arriba dos, por si toca la flauta: a Nino, que lleva unos cuantos chicharricos y al moreno este, Karim Ansarifard. Y a rezar, que no Razak, a ver si suena la flauta.

Poco aire corría en El Sadar en una tarde soporífera y más típica de terraza veraniega que de fútbol cuando, sin apenas sentar las posaderas, Javi Flaño filtraba un centro y Nino le ganaba la partida a su par y cabeceaba a gol. Échale corazones, el bajito otra vez marcando de cabeza. Si es que más sabe el sabio por viejo… Y mientras el Mirandés, sin verlas venir. Y otra de gotero para el corazón de Martín, que quedan más de 85 minutos y esto no va a ser coser ni cantar.

Los visitantes se estiraron para darle emoción y subir las pulsaciones cardíacas. Urko Vera, que es tan alto como peligroso, tuvo un par. La más clara, eso sí, fue la de Pedro Martín, que se plantó ante Riesgo y el meta comenzó con el recital de “Hoy no me marcáis, corazones”. Cuerpo fuerte y balón repelido a córner. La zaga, segura y numerosa, parecía cogerle el truco a eso de estar tanta gente junta.

Los rojillos, poco a poco, consiguieron hacerse con el dominio de los latidos. A la media hora de juego, un saque de esquina made in Tajonar termina con un despeje en corto de Razak, David García la empalma y corta la zaga. Nino caza el rechace e, incomprensiblemente, la manda a las nubes. Y hasta el final, pese al empuje sin acierto de los rivales, no llegó la segunda clara. Y fue para Karim Ansarifard quien se encontró un cuero suelto en el área y, con toda la intención, dibujó un derechazo que hizo la parábola del corazoncito de Cupido, pero una mano de Razak evitó el segundo. Pi, pi, piiii y al descanso, a beber agüita que hace mucha calor.

En la reanudación más de lo mismo. El Mirandés lo intentaba, Osasuna controlaba. Ansarifard dejaba algún detallito, Loé ocupaba la parcela ancha del centro y Riesgo cerraba las acometidas de los visitantes, empeñados en estropearnos más el corazón. Hasta que llegó el minuto 65 de partido y el propio Karim dejaba su sitio a Pablo Hervías, cedido por la Real Sociedad el mismo día del achuchón al míster. Y empezó el recital del jovenzuelo.

Vertical, con desparpajo, con regate, se cobró tres amarillas él solito y encima, a los 16 minutos de estrenarse con la elástica rojilla, hacía que nuestros corazones bombearan a tope al cazar un zurdazo de Nino que escupía el larguero y él solito, clavarlo a gol. 2-0, otra bolsa de suero salino para Enrique, por favor, y pulsaciones por debajo de 100, que esto parece hecho. Parece y está hecho.

El Mirandés, con la tarea hecha, trató de incordiar un poquito en la recta final pero la poblada defensa rojilla impidió cualquier susto o amago de infarto. El pitolari, que antes se había comido una mano clamorosa en área rival en el primer tiempo, no dejaba lanzar un córner favorable a Osasuna (curioso, igual que en el primer tiempo) y mandaba a todos a la caseta. La grada latía a ritmo de “Martíiiin, Martíiiiin, Martíiiiiin” y en Cardiología, el de Campanas, ganaba dos semanas de vida con el primer pasito dado de los cuatro que pedía.

Ahora toca Pucela. Ahora hay prueba de fuego. Pero no hay sancionados, ni lesionados salvo Lotiés y el que dicen que lo está, Santamaría. Son los que están y están los que son. Con cinco atrás, tres en medio y dos adelante. Y con la sangre de la afición bombeando para que el míster del milagro, don Enrique Martín Monreal, vuelva a enseñarse en el banquillo osasunista en un encuentro oficial. Eso sí, amigo Martín. Calma, quietud y buenos alimentos. Que los chicos han demostrado que tienen corazón, y tú, para qué voy a decir nada si todo el mundo sabe que tú eres todo corazón.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Comentarios (1)

(Comentarios cerrados)

 
  • Miguelito
    10/05/2015 | 23:38

    “Tengo el corazon contento, el corazon contento y lleno de alegria, tengo el corazon contento desde que el martes tu llegaste aqui, y doy gracias a la vida y yo le pido a Dios que no nos faltes nunca……….”. GRACIAS MARTIN, DE TODO CORAZON.