Madre sólo hay una…

… Y a este equipo me lo encontré en la calle. Porque eso parecemos, un equipito de barrio, al que si le pilla cualquiera del Boscos lo vapulea. Sin alma, sin tensión, sin desborde, sin defensa, sin nada… Se puede decir que los rojillos, en Montilivi, se convirtieron en unas madres. Será para celebrar el domingo.

Cifuentes se dispone a golpear ante la 'férrea' vigilancia de Nekounam. LFP

Cifuentes se dispone a golpear ante la ‘férrea’ vigilancia de Nekounam. LFP

Feliz Día de la Madre a todas las rojillas del mundo, empezando por la que me parió hace más de 40 años, la Pili, y siguiendo por la Loli, que ya es mi segunda madre. La pena es que los rojillos no se hayan sumado a la celebración y hayan tenido un detalle con las suyas, con forma de victoria o, en su defecto, un empatico. Que todo lo que sea sumar cuando hay necesidad es bienvenido.

Osasuna llegaba a Girona, a 563 kilómetros de Pamplona, con la cura de la semana anterior en forma de victoria contra el Albacete. Metidos en el descenso, pero con el ánimo subido y mecidos por el efecto de un beso de mami en la pupa tras la primera victoria de la Era Mateo. Un punto de inflexión que querían prolongar para seguir en la lucha por huir de los puestos que pueden dejar al club huérfanos de madre, padre e hijo.

Repeinados, con la ropa de los domingos, pese a ser sábado y la ilusión que nos acompañaba de pequeños al salir de casa, rumbo a misa de 12 y con una jornada festiva que nos depararía alegrías, diversión y juegos. Pero ni lo primero, ni lo segundo, ni, sobre todo, lo tercero. Ni alegría, ni diversión y ni mucho menos mencionemos el juego.

Osasuna volvió a la vergonzosa imagen que tantas y tantas jornadas ha mostrado esta temporada. Sin tensión, salida de burro total, avasallados por un rival que en diez minutos nos pudo hacer la del Barça en Córdoba. Sin exagerar. La defensa volvió a ser el coladero de no hace mucho, los centrales se mostraron blanditos y erráticos. El centro del campo descosido, como Nekounam, y desfondado, como Loé. Arriba, nada de nada. Ni un cariñito, ni una caricia. Sin peligro.

Con ese panorama de jugadores convertidos en madres, los locales se frotaron las manos y empezaron a trabajar una nueva victoria que los mantenga en lo más alto. Y en diez minutos lograban el primer gol. Autopista en el lateral, centro fácil y remate fácil de Mata. Da igual el lado, tanto Flaño como Oier están para echar a los caballos.

Lo mejor de la primera parte fue el marcador. Un exiguo 1-0 que dejaba abierta la puerta a la esperanza, aunque la parroquia navarra estamos acostumbrados a que se aumenten los goles antes que empatar. Mala costumbre, pero es lo que hay. Y se cumplió en la segunda parte.

Un fuera de juego pésimamente tirado por David García y Mata, que nos remató, la pone de vaselina y marca el segundo. Mucha intención pero poco acierto, como el cabezazo de Nino al palo o el de Vujadinovic fuera por un pelo. La sentencia estaba escrita en Montolivi. Osasuna perdía, hay que seguir luchando.

Yo, si de mí dependiera, les hacía volver andando a los jugadores. Uno tras otro, los 563 kilómetros. ¿Qué no llegan? Mala suerte, pero por lo menos se cansarían, ya que en el verde poco hicieron para ello. Y siendo suaves, porque se comportaron como autenticas madres, los ponía a entrenar sin días de descanso ni nada. No está el país para que gente privilegiada descanse con la de curro que queda por hacer.

Se libran de que esto sigue, de que la afición, como madres que somos, vamos a alentarlos contra el Mirandés, vamos a dejarnos la vida, la voz, la garganta para empujarlos y ayudarlos a conseguir el triunfo. Pero si siguen empeñados en devolver el cariño, el apoyo y los aplausos en partidos como contra el Girona, lo más normal es que se termine ese amor. Querrá decir que nos han bajado a Segunda B, que nos han condenado a la desaparición, que no hay futuro con Osasuna de por medio. Ese será su mérito, entrar en la historia del club rojillo como los futbolistas que trabajaron por su desaparición. Madre sólo hay una, y eso pasa como con Osasuna.¡A ponerse las pilas!

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Comentarios (2)

(Comentarios cerrados)

 
  • Recio
    2/05/2015 | 22:27

    Tienes toda la razón. Pero en algún momento la afición deberá dictar sentencia. Y hacer de padres….en vez de madres….. Que ya vale, hombre, que ya vale…!!!!! Y la directiva para que esta? Están dando un recital de no hacer nada……pasaran a la historia como los que ……mejor me callo.

     
     
     
  • Miguelito
    3/05/2015 | 00:26

    Madre mia de mi vida, estos tios desaniman al mas optimista. Si de mi dependiera, destituiria a Mateo que ya a demostrado que no demuestra nada. La madre que los pario.