Indolentes de rojo

Vergüenza. Es la primera de las palabras que me viene a la cabeza tras ver el horror de partido que se han cascado los de rojo en El Sadar, contra el Celta de Vigo, y a falta de tres jornadas para acabar la temporada. Un  partido vital, una final, un encuentro de esos que gustan de jugar los que tienen los arrestos suficientes para rozar el calificativo de hombría. Pero nada. La indolencia, cualidad de los indolentes, que son aquellos que no se afectan o conmueven, volvió a ponerse la elástica rojilla.

Bermejo gana el balón ante Arribas. Indolencia, gran pecado... EFE

Bermejo gana el balón ante Arribas. Indolencia, gran pecado… EFE

Hacía mucho tiempo que no bajaba al estadio, cosas del destino y de los calendarios laborales. Coincidencias a un lado, la ocasión lo merecía. Un rival salvado que sabe jugar a fútbol, una jornada torcida con la victoria del Elche ante otro indolente Málaga, un empate que sabe a gloria del Getafe en un Camp Nou que ya no vuelve a reverdecer laureles hasta dentro de unos cuantos añitos y con el Valladolid-Espanyol y Almería-Betis en el horizonte que nos pueden dar un tiro en la cabeza. Si lo sé, no bajo…

Ambiente de gala, entrada récord de la temporada con 18.299 almas animando desde el segundo inicial. Riau-Riau de los afinados, con gargantas potentes y preparadico, como nos gusta a los puristas. Once con la notable ausencia de Cejudo, pero bueno, el amigo Gracia sabrá lo que se hace. Todo a huevo, como las gallinas. ¿Todo? No. Faltaba un pequeño detalle. El equipo.

Uno empieza a hartarse de que le vendan una moto que ni ellos mismos se creen. De que le digan que Osasuna depende de sí mismo para lograr el objetivo de la permanencia. De que apelen a espíritus que ni en sus sueños han salido. Me río cuando se esgrimen argumentos del pelo de “Aquí en Pamplona no ha podido ganar ninguno de los grandes”. Ya está bien. Basta ya. El partido que os cascásteis contra el Celta debería haceros reflexionar y, a más de uno, pensarse la retirada del fútbol.

¿Qué hay de aquellas salidas fulgurantes?¿Qué ha sido de esa presión asixiante?¿Y de sentir los colores?¿En serio os creéis eso del #OsasunaNoseRinde? Amos, hombre, no me toques la perola. Desde el primer minuto saltaron los de rojo indolentes, apáticos, pasotas, sin tensión ni implicación. ¿Quién se jugaba la vida, Osasuna o el Celta? Pues eso. Todas estas preguntas debería hacérsela más de un jugador de los nuestros tras el vapuleo táctico, físico, técnico y de actitud que os dio el Celta. Ojito, que venía salvado…

Ahora mi principal preocupación va a pasar por saber qué va a ser de la zona del Plan Sur de Pamplona. Si no bastaba con la mole decorativa del Pabellón Reyno de Navarra Arena, escultura cara donde las haya, el próximo año se va a sumar otro mastodonte inútil llamado El Sadar. Es el camino que seguís los jugadores, ojo, no hago otra cosa que constatar una realidad que os la estáis ganando a pulso y con todo merecimiento. Eso sí, ya enviaré a algún vecino de Mutilva a que eche un ojo al verde, que igual para trigo, cebada o colza sirve…

Y vamos al partido. Por llamarlo de alguna manera, claro. Minuto uno y los de Luis Enrique ya gozaban de ocasiones. Un tiro por aquí, una internada de Orellana por allá, Nolito que se dejaba ver, Mario Bermejo la gozaba entre líneas… ¿Y los nuestros? Como me dijo un amiguete del Twitter, con los gayumbos como papel de magdalenas. Más gráfico, imposible.

La defensa de ayer debía vestir de Dhul, como los flanes. Los laterales, horrorosos ambos dos, especialmente Bertrán en los goles celtiñas. Damiá ni subía ni dejaba subir. Arribas y Flaño, perdidos, descolocados, laxos a más no poder. Pero no creáis, que de ahí para arriba la cosa mejoraba. Patxipu está pidiendo a gritos el partido homenaje, Silva no está ni para hacer medio viaje a Javier, de ir al Mundial ni hablamos. Lo de De las Cuevas y Armenteros es de traca, menos implicación no puede haber. Y Torres quiere, pero está claro que no puede. Riera, por mucho que pelée, no puede bajar al centro del campo a recibir y correrse 50 metros para rematar. Somos Osasuna.

Y eso que con el 0-1 la tuvimos, con el cabezazo de Oriolito y el rechace para De las Cuevas. Pero nada. Se empeñaron los nuestros en hacer internacional al portero Sergio. O eso o es que le funcionó el naranja chillón, porque todas las intentonas rojillas murieron en el muñeco. Y la que no moría en sus guantes, la sacaba bajo el larguero la defensa, como el córner olímpico de Torres.

Ni siquiera en el concurso del descanso se marcaba gol. 45 minutos para intentar arreglarlo. Pero el mal estaba hecho. Por mucho que entraran Iriguíbel, Iriarte, Macua, Basauri o el mismísimo Cristiano Ronaldo. Eso sí, el arranque nos sirvió para comprobar cómo un tío como el Torito Acuña, que en tres partidos se las pira, le echaba más maíces que todos sus compañeros en el acto primero. En fin, Serafín…

Así nos fuimos discurriendo en el segundo tiempo, con un quiero y no puedo de los indolentes rojos y unas contras del Celta que olían a peligro del de verdad. Krohn-Dehli a punto estuvo de marcar un chicharrazo, y Nolito trató de hacer el tercero de su cuenta. En el área contraria, Riera se desgañitaba por tumbar al muñeco de la portería, pero nada, sigue faltando gol.

Una cosa que me quema y mucho es la apatía de la grada. Pese a estar animando todo el encuentro (esfuerzo inútil dada la implicación de los rojillos) apenas escuché pitos en la grada. En otros tiempos, tras el partido contra los celtiñas, los exabruptos hubiesen sido la tónica general. Pero ahora nada. Con tanto 15M y tanto perroflauta no lo entiendo…

¿Y ahora? Ahora bien, gracias. Ahora a Cornellà El Prat a esperar milagros. Ahora a tratar de arreglar el salchucho. Ahora a comprar velas, a encomendarnos a San Fermín, a San Francisco Javier, a San Mariano o al Santoral entero. A rezar a la Virgen de Guadalupe para que el Vasco Aguirre nos eche el capote y morir contra el Betis. A cambiarnos de camiseta para que los rivales de nuestros rivales nos echen el mismo capote. Es triste, es jodido, pero es lo que es. Con la indolencia no se juega, y si no, a Segunda…

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Comentarios (3)

(Comentarios cerrados)

 
  • Angel
    4/05/2014 | 08:00

    Debe usted darse más tiempo para escribir su crónica querido Forofillo.
    No creo que usted hoy este de acuerdo con lo que ha escrito.

    Yo no creo que hubiera falta de actitud sino muchos nervios y mucho bloqueo mental.
    Nuestra desgracia es que Gracia no sabe eliminar esos nervios y los jugadores pues tampoco.

    Actitud no tengo dudas de que pusieron toda pero no se transmitió.

    La mayoría de los equipos bajan por no saber controlar estas situaciones en las últimas jornadas.

    Ya hablando de alineación pues para mi Andres está jugando de regalo toda la temporada. No da ninguna confianza a los más que potables Arribas y Flano/Loties. Los laterales se han contagiado de los nervios generales. Estaban bien los dos.

    El centro del campo ha sido toda la temporada un desastre. Armenteros y DLC han jugado de regalo toda la temporada, ni presión, ni juego, ni físico, ni actitud. Silva y Punal han tenido fases buenas y Lolo, nuestro mejor centrocampista por desgracia lleva tiempo lesionado.

    Torres y Cejudo son casi siempre titulares en este Osasuna y Oriol ha sido el mejor toda la temporada.

    Aún así, creo que ganaremos al Espanyol y al Betis si todo el “entorno” sigue tan a favor del equipo. Osasuna es su afición. Da igual quien juegue.

    Aupa Rojos!

     
     
     
  • Miguelito
    4/05/2014 | 22:28

    Podria escribir aquello de todavia quedan seis puntos, podria escribir que ni Español ni Betis se juegan nada, podria escribir que mientras hay vida hay esperanza, etc, pero no, no escribo nada de todo eso, no, me faltan fuerzas.

     
     
     
  • perico
    5/05/2014 | 08:59

    Miguelito: me pasa como a tí. Después de varias temporadas salvándonos el último día ya no es ni emocionante ni nada. Es una decepción terrible, una constatación de que el equipo no vale un pimiento. Eso que me ahorraré en el plus.