Txupinazo en el Calderón
¡Chhhhhsssssssss…PUM! No era cuatro de abril, día de la Escalera, pero como si lo fuera. A tres meses de anudarnos el pañuelico al cuello, con el escudo hacia adelante los castas y hacia atrás los “entendidos” que diría algún que otro juntaletras, los rojillos saltaron al estadio colchonero como si de los Miura se tratara. Dispuestos a hacer una carrera limpia, poderosa pero con más peligro que la ganadería Jandilla el pasado año, que causó 14 heridos. Esta vez, sólo hubo una víctima, aunque mortal de necesidad: el Atlético de Abel quedó en su propia casa desangrado ante la perplejidad de su afición.
Lunes como el que viene tras una victoria de los rojis no tienen precio. Y más si se tiene en cuenta que todas las papeletas jugaban en contra de los intereses del equipo medio ahogado que visitaba a uno con vitola de grande. Los rojiblancos querían borrar la pésima imagen dada en Son Moix en el último encuentro de Liga. Se conjuraron para hacerlo. Pero enfrente tuvieron un equipo que salió a morder, dirigidos por un entrenador que supo leer la batalla a la perfección.
Como una táctica de fiestas sanfermineras, planeando la jornada. Almuerzico mañanero, compra de champán en el Caprabo o similar, atuendo blanco con faja al cinto y pañuelico en el bolsillo. Marcha a la Plaza Consistorial. Cohetazo, jolgorio y visita a los bares de la zona. A media tarde, bocata en el garito que sea posible, copas de postre y jarana nochera, así hasta el encierro para desayunar y meterse a la piltra a sobarla. Este es el plan perfecto del día 6 de julio.
Camacho no lo preparó pensando en el alcohol. Lo hizo sabiendo las carencias del Atlético. Los de Abel tienen pólvora mortal arriba, pero atrás fallan más que las carabinas de las Barracas. Presión, internadas por las bandas para aprovechar el bajo estado de forma de Pernía en la derecha de nuestro ataque y la aparición de Sinama Pongolle, atacante nato, en la izquierda. Y todo basado en la solidez defensiva que Sergio y Josetxo proporcionan atrás, escoltados por los chavalines de los laterales. Ni tan siquiera la presencia del mariscal Puñal se notó.
Para el minuto dos ya habíamos marcado, aunque nos lo anulasen justamente. Luego Masoud cabeceó al larguero. “Esto pinta bien, colega“. Hasta que Pandiani mojó. Esa carabina del uruguayo sí que funciona y siendo más listo que los demás, rompió el fuera de juego de la zaga local para cabecear cruzado ante un sorprendido Leo Franco.
El gol de Forlán fue una anécdota fruto del dominio recuperado por los locales. El txupinazo pamplonés se presagiaba en el ambiente. Se notaba. Se sentía. Y así lo dejaron patente Vadocz cuando moría la primera parte y Pandiani cuando nacía la segunda. 1-3 y Bustingorri que ejercía de pitoniso, pues vaticinó tal resultado en la Tertulia con el Forofillo. Pero los rojillos, esta vez de azul, querían más. Y lo tuvieron.
Si Masoud se llama Messi, el gol que hizo lo tenemos abriendo los telediarios nacionales. Aprovechando la peinada de un cada día más sagrado Pandiani, el iraní se fue de Perea con un toque sutil para romperle tres veces la cintura a Pablo. Al otrora central internacional le dio cuatro vueltas la goma de la pantaloneta, genial el último regate con una semicola de vaca que terminó de desriñonarlo, le quedó el balón franco a la zurda para fusilar al gruyere de Leo que para estas alturas contaba con demasiados agujeros en su portería. Apoteosis en Pamplona y pitos en la capital.
El último tanto colchonero ni puso nervios en el seno de los rojis. Todo estaba vendido. Osasuna estaba fuera del descenso arrollando a un señor equipo, candidato a la Champiñons. Y lo mejor de todo es que los tres puntos nos alzaban hasta el puesto 14. ¿Quién dijo miedo? Está claro que viendo cómo son capaces de jugar estos chavales, la permanencia deja de ser un milagro para convertirse en una realidad.
Esta salvación debe pergeñarse en los próximos cinco partidos. Viene el Athletic, vamos a Almería, viene el Málaga, vamos a Valladolid y viene el Recreativo. Ganando los tres de casa y con un empatico nos colocamos con 42 puntos. ¿Miedo? De miedo nada. Osasuna. ¡Vamos, que se acerca el objetivo!
Antes de terminar os recuerdo que el miércoles 8 de abril, a partir de las 12.30 y en www.diariodenavarra.es estará con el Forofillo Iñigo Larraintzar, para ir preparando el encuentro contra el Athletic. A nada que el ex rojillo y ex león tenga la visión parecida a la de Bustingorri, con quien estuve la semana pasada, los tres puntos son nuestros. Iñigo nos contará las claves del partido y algún que otro recuerdo de su época pelotera. Seguro que nos echamos unas cuantas risas. ¡Yo No Bajo, oigan!
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Keridos forofillos todos,qué gozada ayer mas cuando lo disfruté con unos amigos en el mismisimo calderon.Hoy no se me quita la alegría del cuerpo y creo que me va a durar in eternum junto con el puriko que me estoy fumando en el currete.Hay que dar el estirón este dmgo y la salvación mas cerca.Aupa rojos forever…