Paul Simon- Graceland 1986

El mundo se está hundiendo. Creo que una de las cosas más importantes y entretenidas que un artista puede hacer es descubrir y crear lazos entre las diversas culturas, encontrar puntos comunes y fundir las diferencias. La música es la forma de comunicación universal que más une a los pueblos”
Paul Simon

A finales de los años 70, Paul Simon escuchó una cinta de casete de los sudafricanos Boyoyo Boys. Contenía ritmos llamados Township o Mbaqanga, típicos de las calles de Soweto.  Este caset dejó a Simon absolutamente enamorado del sonido, hasta tal punto que nació en él la convicción de que la música africana podría llegar a tener tanta repercusión como el reggae lo había tenido en los 70. Una apuesta arriesgada, sin duda.

En unas semanas, Simon estaba absorto en el conocimiento de esas melodías y sonidos, que en su mente empezó a fructificar la idea de hacer un disco que uniera todo aquello con su modo de componer y trabajar. Pidió ayuda a su discográfica, que le facilitó 12 cintas más. Al cabo de unos meses volaba a Johannesburgo, disponiéndose a grabar con muchos de los músicos que había descubierto en aquellas casetes.

Portada del disco

Portada del disco

Sin saberlo, estaba a punto de abrir definitivamente la puerta de la música africana. Teniéndolo casi todo en contra, no se rindió hasta que Graceland vio la luz el 1 de setiembre de 1986. En él, multitud de artistas negros, subyugados por el Apartheid, saltaron a la fama internacional para descubrir al mundo su particular visión de la música, directamente enraizada en su cultura.

Simon se rodeó de un buen número de músicos con raíces Zulúes o Xhosa. Estos gozaban de una cultura musical curiosa: la dictadura del país les prohibía cualquier tipo de expresión, pero en cambio ellos sí se habían abierto a la cultura occidental. La resultante fue músicos tocando instrumentos del rock y el pop de un modo completamente inusual.Esto puede verse, por ejemplo, en “I Know what I Know” , donde puede apreciarse  el peculiar modo de tocar la guitarra de Ray Phiri.

Uno de los aspectos más peculiares fue el proceso compositivo. No se partió de ninguna idea previa sino que Simon y los músicos iban improvisando los acordes y las canciones. Las melodías iban naciendo y se iban moldeando hasta adaptarse a la canción. La gran cantidad de acordes mayores que presenta el disco lo hacen verdaderamente alegre.

Paul Simon en directo

Paul Simon en directo

 

Algunas canciones, además, fueron compuestas a dos manos, como es el caso de “Homeless”, escrito conjuntamente con Joseph Shabalala, líder del grupo vocal Ladysmith Black Mambazo.

“Diamonds On The Soles Of Her Shoes” es un corte que resume perfectamente la fusión que supone este disco. En él apreciamos la calidad de los músicos con un excelente bajista, unos buenos guitarristas a los que se suma  una sección de vientos y la calidez de las voces de los Ladysmith Black Mambazo. Y, por encima de todo eso, una melodía clásica del estilo de Paul Simon.

Como curiosidad, la danza que interpretan los Black Mambazo en la canción es una danza típicamente africana, sobre todo del sector minero y del ferrocarril. Se conoce como la danza de los “Gumboots” en relación a las botas de goma que calzaban para realizar sus empleos.

Graceland: Fusión

Graceland: Fusión

“Gumboots” es a su vez una canción que forma parte del disco. Los coros femeninos y la presencia de saxofones se unen a una batería que camina sobre ritmos alegres haciendo que Ray Phiri no deje de moverse al ritmo de la música demostrando que, por encima de todo, el Graceland es alegría.

El nombre del disco viene dado a su vez, por el segundo corte del álbum que, como si de una declaración de intenciones se tratase, habla de la peregrinación de los olvidados. “Tengo razones para creer que seremos aceptados en Graceland canta Simon.

Las letras son otro de los puntos fuertes de este trabajo. Lejos del estilo panfletario que dominó la década de los 80, Paul Simon quiso darle un enfoque particular, más abstracto en el que la amplitud de las letras le ha dado una vigencia que se mantiene hoy día.

Un claro ejemplo es el caso de  “The Boy In The Bubble”  en la que dice cosas como “la medicina es magia y la magia es arte“, y contrapone el superdesarrollo científico y tecnologico a la gran pobreza en el mundo

“You Can Call Me Al” fue el primer single y quizá lo más parecido  a la música pop convencional con un videoclip al uso y la presencia de un mediático Chevy Chase.

“All around the world or the myth of fingerprints” es la canción que cierra el trabajo y en la que de nuevo, sobre una base folclórica cabalga una alegre melodía de Simon a la que se suman arreglos de guitarras, vientos y unos coros puramente africanos. Una especie de fin de fiesta perfecto para uno de los discos más grandes de todos los tiempos.

Acerca de ecos.cinta

Javi Robles Izu. Pamplona
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Una respuesta a Paul Simon- Graceland 1986

  1. ZULU dijo:

    Increíble disco. Uno de los grandes

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