Elephant, The White Stripes – 2003

“Seven Nation Army” es uno de los riffs más coreados en todo tipo de eventos, sobre todo en los deportivos. Pero en lo musical, es la canción que dio a conocer a The White Stripes, sobre todo al cantante y guitarrista Jack White. Pero la mitad de los White Stripes es Meg White, con su inconfundible estilo minimalista a la hora de ponerse a las baquetas. Un minimalismo perfecto para que Jack haga absolutamente lo que quiera con la guitarra: desde riffs de sólo seis notas, blues clásico o los solos más desquiciados.

Portada de “Elephant”

“Elephant”, publicado en 2003, es el primer gran éxito de la banda tanto en sus Estados Unidos natales como en Inglaterra, con un Grammy a mejor álbum de música alternativa en 2004, y otro para su canción estrella, “Seven Nation Army”. A partir de entonces, disco tras disco, Jack White fue creciendo como cantante, como guitarrista, o productor musical. Ahora Jack es uno de los músicos más influyentes y creativos de la última década.

El riff de “Seven Nation Army está presente en la mayor parte de la canción, que evidencia parte de la clave del sonido de los White Stripes. Como no, destaca la batería de Meg, una marcha que al igual que en el videoclip, desfilan esqueletos con escudos. Con “Black Math” oímos una guitarra distorsionada y rota, casi como la voz de Jack White en la parte C, hasta desembocar en el riff principal y el solo. Precisamente, la relación de White con las seis cuerdas es una relación de lucha: “cada canción, cada solo de guitarra, cada nota tiene que ser tocada o escrita para ser un forcejeo”. De ahí que exprima al máximo su Eastwood Airline, como no, roja y blanca, a juego con la estética de la banda.

The White Stripes: rojo, blanco y negro

“There’s No Home For You There” abre con los coros para dejar al fraseo de White, una forma de cantar que predomina también en su carrera en solitario. “I Just Don’t Know What To Do With Myself”, fue registrada en los estudios Maida Vale de la BBC en Londres, un complejo de siete estudios por donde han pasado leyendas como los Beatles, Led Zeppelin, Bowie o Foo Fighters y The Black Keys en 2014.

“Elephant” tiene también sitio para canciones más acústicas y en este caso, oscuras. “In the Cold, Cold Night” Meg aparta sus baquetas para ponerse al micrófono con una voz imperfecta pero sin duda muy adecuada para este tema. Dejando atrás la energía de los primeros temas llega “I Wanna Be The Boy…”. Destaca el solo con slide, muy habitual en el country y en el blues, estilos que han dejado huella en Jack White. “You’ve Got Her In Your Pocket” nos presenta al White más folkie, con tan solo la guitarra y su voz.

White con una estética más country-folk

Pero el blues no tarda en volver y es en “Ball And Biscuit” donde escuchamos las influencias de Son House, Robert Johnson y el resto de maestros del Misisipi. White explica que “como compositor tienes que estar en contra del mundo, y eso empezó en 1920 y 1930 con esos cantantes de blues”. En definitiva, siete minutos de blues clásico pero llevado al sonido con tanta personalidad de los White Stripes. De la melodía del blues pasamos más bien a un tema rítmico, con golpes de guitarra y de batería al mismo tiempo. Así es “The Hardest Bottom To Bottom”.

El narrador en el inicio de “Little Acorns” nos cuenta la historia de Janet, que perdió a su padre, su trabajo… yencontró ayuda en la fe, pero también en una ardilla que almacenaba nueces para el invierno. Janet pensó que si la ardilla podía cuidar de sí misma, ella también podría hacerlo. Una historia de superación, acompañada por un piano que termina justo donde empieza la guitarra eléctrica para cambiar de narrador: Jack y Meg White.

Jack White y su Airline roja y blanca

“Hypnotise” es uno de esos temas más parecidos a “Seven Nation Army” o “The Hardest Bottom to Bottom”, todas con esa distorsión lograda por Jack White gracias a su Big Muff, un pedal del que no se despega, aportándole distorsión y sustain que predominan en estos temas. Este pedal lo hemos podido oír en las guitarras de Kurt Cobain, Dan Auerbach, Jimi Hendrix… “The Air Near My Fingers” sigue en esa línea, al igual que “Girl, You Have No Faith In Medicine” pero con otra peculiaridad propia del sonido de White: su querido Whammy, un pedal que usa desde que comenzó a tocar en su primera banda de Detroit y que lo hemos escuchado en todo el disco. Así, se puede permitir tocar una octava por encima o por debajo. En este caso, Jack se encaprichó con él después de ver a Tom Morello usándolo en Rage Against The Machine. En otro registro distinto, el álbum cierra a tres voces con “It’s True That We Love One Another”. Jack, Meg y Holly Golightly, cantautora inglesa, se ceden la palabra en este tema tan peculiar.

Tras él éxito de Elephant los White Stripes solo pudieron ir hacia arriba, hasta su disolución en 2011. Pero desde entonces, Jack White ha hecho de la música algo más que su forma de vida. Paralelamente, ha sido miembro de The Dead Weather, The Raconteurs, ha creado el sello Third Man Records, continúa su carrera en solitario publicando “Blunderbuss” y “Lazaretto”, es productor musical, entusiasta de todo tipo de formatos y aparatos analógicos. Los White Stripes se terminaron, pero abrió el caminó para uno de los genios de la música en todos sus ámbitos. Jack White es inigualable. ¿Cual será su próximo proyecto?

Jack White cambia el rojo por el azul en su carrera en solitario

Acerca de ecos.cinta

Javi Robles Izu. Pamplona
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