Tribus urbanas

Si buscamos un origen en la naturaleza a la hora de correr, tendríamos que volver hasta nuestros antepasados para hablar de una buena dinámica de la pisada. La evolución de los tiempos nos ha ayudado a entender el camino natural de la carrera a pie. A pesar de que haya marcas del calzado que nos quieran vender sus productos ‘milagro’, muchas de esas marcas están lejos de la evolución de la pisada. Más bien todo lo contrario.

La popularidad que está cogiendo la carrera a pie tiene que estar ideada para que cada persona pueda ejercer deporte sin lesión alguna.

De esa forma para los más noveles lo ideal sería pasar un buen reconocimiento médico, un examen nutricional y un examen anatómico para descartar cualquier tipo de patología o desequilibrio postural que luego pueda estar relacionado con cualquier lesión y así anticiparnos al riesgo de que eso ocurra.

Lo más importante de todo es aprender a correr bien y esto quiere decir: que para llegar a un objetivo hay que tener presentes las aptitudes y adaptaciones del corredor al medio en el que se va a mover. Ya sea asfalto, pista, hierba o montaña, ya que cada uno de estos medios es muy diferente y la técnica de correr varía en algunos aspectos.

Una vez de que tenemos estos aspectos ya valorados y estudiados será hora de ponerse a trabajar con la persona adecuada para que le organice unos entrenamientos personificados y adaptados a la exigencia de cada corredor.

Desde el punto de vista de la prevención y recuperación de lesiones, podría decir que los pilares más importantes para correr con total garantía son los siguientes y con el siguiente orden:

1-Estabilidad y control
2-Fuerza
3-Técnica y movilidad en movimiento
4-Resistencia

Pero antes de ponernos a trabajar estos aspectos, algo a tener muy en cuenta es elegir las carreras o pruebas que sean asequibles a nuestras posibilidades. Y, una vez al año, fijar una que nos parezca difícil pero posible pero sólo una para ir adaptando cuerpo y mente al medio donde nos vamos a preparar.

Estabilidad
1- Estabilidad y propiocepción
La función principal es mantener la estabilidad articular, músculo-fascial, ligamento y tendones en unas condiciones estáticas y dinámicas el mayor tiempo posible sin que hay ningún síntoma de dolor.

Hay que conseguir ser lo más estable posible para evitar lesiones por descompensación. Por lo tanto hay que hacer entrenamientos de estabilidad y equilibrio en situaciones estáticas y dinámicas para que el rendimiento sea lo más eficaz posible y adaptado a la carrera a pie. De esa forma trataremos de mantener al margen cualquier tipo de lesión.

2- Fuerza
Un gran objetivo: conseguir una musculatura fuerte y resistente es lo más apropiado para evitar lesiones y no ser un corredor deficiente.

El cuerpo de un corredor tiene que ser compensado y estructurado de tal manera que no falle por debilidad. Así, dentro de los entrenos de fuerza distinguimos estos: fuerza general y específica. Lógicamente, el trabajo de la fuerza específica y la técnica de carrera es lo más importante y más eficaz.

Estela 3- Técnica de carrera y movilidad
La clave es la naturalidad adaptada a cada corredor. No todos podemos correr de la misma manera ni debemos correr de la misma manera, pero sí que debemos reeducar la técnica de la carrera.

Cuando buscamos mejorar la técnica de la carrera, casi siempre el objetivo es buscar la eficiencia para correr más rápido y ser lo más económico posible pero, nosotros, lo que tenemos que buscar es aprender la técnica correcta y así tratar de evitar cualquier lesión. En un próximo artículo trataremos la técnica de carrera para los iniciados y para los que no avanzan en este aspecto y poder mejorarlo.

4- Resistencia y entrenamientos de calidad
Después de conseguir estos objetivos expuestos anteriormente, llega el momento de buscar nuestra punta de velocidad y hacer entrenos de calidad.

La mayor parte de los corredores noveles, y no tan noveles, pecan de querer en pocos meses correr a ritmos altos, aspecto que es un gran error ya que el cuerpo aún no esta adaptado a esa exigencia y por eso las lesiones están ahí día a día latentes. Para no llegar a ello, hay que ser coherente con nuestras capacidades y poder mejorar poco a poco y sin prisa.

Tenemos que saber que correr es una forma de vida saludable y que no se puede convertir en una obsesión. Escuchar vuestro cuerpo, que es muy importante, y sacad lo mejor de él.

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