Practicante, paciente, espectadora y animadora

El pasado fin de semana fue bastante completo. Entre el sábado y el domingo, fui:

Practicante:
Como todos los findes, tocaba practicar running, por lo que el sábado por la mañana fui a correr con el grupo. Súper a gusto, como siempre. Hicimos una salida de una hora y veinte minutos. Fuimos hasta Berriozar y cogimos un trocito de San Cristóbal. Sí, tocó subida… No me gustan mucho las cuestas, pero bueno, fue llevadero. Y de vez en cuando hay que meter alguna pendiente (sobre todo cuando se acerca la Behobia…).

FOTO: BERNARDO VEGA – Ayuntamiento de Berriozar

FOTO: BERNARDO VEGA – Ayuntamiento de Berriozar

Fernando, que una vez más guió al grupo de maravilla, quería ver algo que le habían comentado, una especie de monumento funerario súper bonito que algunas personas han querido ubicar en las faldas del monte. Y allá que fuimos, a echar un vistazo. Y vaya sorpresa. ¡Qué lugar tan especial! Era una preciosidad, muy original y repleto de historias personales y recuerdos de seres queridos: 2 pizarras naturales grandes con escritos en tizas de vivos colores, mini abetos rodeados de cantos blancos, velas rojas, piedras con nombres, flores… Qué pena que no llevara el móvil para haber hecho una foto. Queda pendiente para otro día.

Por cierto, esta pequeña parada vino muy bien para recuperar fuerzas… Una excusa perfecta.

A continuación bebimos agua en una fuente cercana. Una de las pocas que hay funcionando ahora en invierno, porque con esto de que las cierran para que no se hielen las tuberías, escasea tanto el agua que vamos buscando como locos fuentes activas por todo el recorrido.

Y ya fuimos enfilando el camino de vuelta. Me hizo mucha gracia el comentario que hizo una compañera al llegar: “Ahora ya me da igual que mis hijos riñan, que me llame quien sea o que pase lo que sea. Después de esto, nada puede alterarme”. Esto refleja perfectamente lo que se siente al terminar un entrenamiento.

Hicimos los estiramientos de rigor y a casa. Un día más, con la “tarea” hecha.

Paciente:
Después de una ducha revitalizante (sí, de esas que te da la vida), fui a mi fisio, Carlos Villanueva, para que me mirara el dolorcillo de la cadera.

¡Pedazo de masaje! Eso sí, de relajante, nada. De hecho, hubo ratos que sufrí. Cuando hay que soltar bien todos los músculos, es lo que toca. La verdad es que salí un poco dolorida, pero encantada. Me dejó como nueva, es un profesional alucinante.

Por lo menos me quedé tranquila con el diagnóstico. Parece que mi mente “recuerda” que ha tenido dolor en la rodilla izquierda y por eso intenta protegerla cargando más peso en el lado derecho, provocando una pequeña sobrecarga. A esto hay que añadir que mi cuerpo tiene que volver a acostumbrarse a los entrenamientos, después de tanto tiempo lesionada. Pero vamos, nada por lo que me tenga que preocupar.

Espectadora:
Después del fisio, rumbo a Zaragoza, a ver competir a María, la hija de Iñaki. Es del ISN Pamplona Atlético y es muy buena en velocidad y triple, así que forma parte de la Selección Navarra de Atletismo. Y el pasado sábado le tocaba disputar el III Encuentro Inter-comunidades en pista cubierta, en la modalidad de 60 metros vallas cadete femenino, que se celebraba en el Palacio de los Deportes de Zaragoza.

Competían las selecciones cadete y juvenil de Aragón, Castilla y León, Guipúzcoa, La Rioja, Madrid y Navarra. Qué gozada ver a todos estos chavales de 13, 14 y 15 años disfrutando del atletismo y dándolo todo en la pista. ¡Tan jóvenes y son ya súper competitivos! Eso sí, se nota la competitividad, pero también el compañerismo.

Foto 1: Mirari Ugarte y María Ilarraz, representantes de Navarra en 60 metros vallas cadete femenino. Foto 2: Pista de atletismo del Palacio de los Deportes de Zaragoza. Foto 3: Nerea Bermejo y María Ilarraz, integrantes de la Federación Navarra de Atletismo. Foto 4: Atletas femeninas de las distintas federaciones, en los momentos previos de disputar la prueba de 60 metros vallas cadete femenino.

Foto 1: Mirari Ugarte y María Ilarraz, representantes de Navarra en 60 metros vallas cadete femenino.
Foto 2: Pista de atletismo del Palacio de los Deportes de Zaragoza.
Foto 3: Nerea Bermejo y María Ilarraz, integrantes de la Federación Navarra de Atletismo.
Foto 4: Atletas femeninas de las distintas federaciones, en los momentos previos de disputar la prueba de 60 metros vallas cadete femenino.

María terminó quinta; ni tan mal, teniendo en cuenta que no es vallista. Eso sí, se lo pasó tan bien y disfrutó tanto que el resultado no importó demasiado.

Fue una tarde muy agradable, que además aprovechamos para dar un paseo por Zaragoza.

Animadora:
A María no sólo fuimos a verla, sino también a animarla, claro. Su padre le sigue a donde haga falta y le jalea desde la grada

Pero quien necesitaba una animación especial este fin de semana era el tafallés Ricardo Abad, que afrontaba en Pamplona su última hazaña: “24 horas solidarias del Parque de la Ciudadela”.

Sí, sí, habéis leído bien, 24 horas sin parar de correr, lo que equivale a unos 190 kilómetros. Empezó el sábado a la 1 del mediodía y terminaba el domingo a la misma hora, sin parar de dar vueltas por la Vuelta del Castillo y la Ciudadela. Merece la pena leer toda la crónica, narrada en primera persona por Ricardo Abad, en su blog.

Me enteré tarde, una pena no haberlo sabido antes para planificarme con tiempo y hacer unos kilómetros con él. El domingo me tocaba descansar. También el cuerpo tiene que tener sus períodos de descanso, que son igual o más importantes que los de actividad. Iñaki sí que fue a correr con el grupo, que quisieron acompañar a Ricardo en este nuevo desafío. Yo me limité a ir al lugar de finalización del reto media hora antes de que terminara, para animarle en los últimos y durísimos kilómetros y darle la enhorabuena al llegar.

Foto 1: Pizarra donde el equipo de apoyo de Ricardo Abad anotaba los kilómetros realizados hasta ese momento: 186. Foto 2: Ricardo, con el peto del Banco de Alimentos de Navarra, afronta los últimos kilómetros de su reto arropado por un grupo de corredores. Fotos 3 y 4: Riki, a su llegada, acompañado por sus hijos en los últimos metros. Foto 5: Foto de grupo: Ricardo Abad rodeado de su familia, sus colaboradores, algunos de los corredores que le acompañaron y voluntarios del Banco de Alimentos de Navarra.

Foto 1: Pizarra donde el equipo de apoyo de Ricardo Abad anotaba los kilómetros realizados hasta ese momento: 186.
Foto 2: Ricardo, con el peto del Banco de Alimentos de Navarra, afronta los últimos kilómetros de su reto arropado por un grupo de corredores.
Fotos 3 y 4: Riki, a su llegada, acompañado por sus hijos en los últimos metros.
Foto 5: Foto de grupo: Ricardo Abad rodeado de su familia, sus colaboradores, algunos de los corredores que le acompañaron y voluntarios del Banco de Alimentos de Navarra.

Aluciné, de verdad. Me parece un tipo increíble… por varios motivos:

-Increíble por proponerse este bestial reto. Hay que ser muuuuuyyyyy navarro para fijarse esa meta.

-Increíble por conseguirlo. Sólo de pensar lo duro que tiene que ser correr tanto rato, sin dormir, sin descansar, con el frío que hizo, con la soledad de la noche… Aparte del físico, hay que tener un coco a prueba de bombas, porque 24 horas corriendo dan para sufrir mucho, física y mentalmente.

-Increíble por integrar este reto dentro de su vida normal. Después de semejante paliza, a comer con la familia y amigos para celebrarlo. Y el lunes, sin apenas tiempo para descansar y recuperarse como Dios manda, a currar. ¡Flipante!

-Increíble el hacerlo por una causa solidaria, sin ánimo de lucro. Una de las cosas que más me llamó la atención es que, cuando llegó, su única preocupación era que el tótem publicitario del Banco de Alimentos de Navarra saliera en la foto y se viera en todo momento. Qué gesto tan bonito. Todo un ejemplo a seguir.

-Increíble que le queden ganas de más. Parece que este “extraterrestre” no puede sorprendernos ya con nada. Y de repente va… ¡y vuelve a dejarnos estupefactos de nuevo con otra locura! Ahora se ha propuesto hacer ¡¡¡50 Ironman en 50 días consecutivos!!!, nada más y nada menos, una hazaña que podrá llevar a cabo si encuentra el apoyo económico necesario. ¡Mucho ánimo y mucha suerte en tu próxima aventura, Ricardo!

Y para terminar el post, también he sido, por supuesto, bloguera. Me apetecía mucho compartir con vosotros estas enriquecedoras experiencias deportivas que he tenido la suerte de vivir este fin de semana. A ver qué nos depara el siguiente…

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