Diciembrunning

¡Me gusta diciembre! Es un mes bonito. Sí, vale, hace un frío del carajo, todavía no han quitado las hojas del suelo, nos pilla con la ropa de entretiempo, y siempre nos resfriamos… pero aun así me encanta porque es excitante.

Comienza como no podría ser mejor, con mi cumpleaños y nuestros ‘megapuentes’ para envidia de la Merkel y pesadilla de los empresarios (mira tu que pena), y termina con la Navidad, sus comilonas, sus villancicos y sus regalos.

En medio, unos pocos días de trabajo en los que, en el mejor de los casos, hay que sacar el mismo ‘currelo’ que cualquier otro mes sin festivos; y en el peor, el doble ya que es fin de ejercicio económico y los números de la empresa tienen que cuadrar…y no solo eso, súmale que tienes que acabar tropecientas cosas que no pueden esperar al 2 o 3 de enero no sabes muy bien por qué, pero supones que será la misma causa por la que tiene que estar todo acabado para el 5 de julio… Y no es otra que la llegada de otro ‘fin del mundo’, de las que llevas ya nosecuantas (a razón de dos por año laboral)
Pero el curro es lo de menos.

En el poco tiempo que te quede libre, apáñatelas como puedas para llevar el coche a la ITV porque ya vas dos meses de ilegal y te da noseque viajar en Navidad así, ir al banco porque tienes que amortizar más de la hipoteca para que te salga bien la renta del año que viene, pasarte por Beatriz a comprar unos garrotes porque el jefe en el curro se ha empeñado en hacer un picoteo navideño y te ha tocado a ti hacer cola en la Estafeta, escaparte en un hueco a casa de la abuela a por el traje de pastorcillo para el crío y su festival en el colegio, montar el Belén sin que nadie eche en falta la cabeza de la mula que rompiste al recogerlo el año anterior, comprar los regalos……¡y preparar el disfraz de Nochevieja! ¡Tengo que pensar algo que ya van 13 años repitiendo con el disfraz de enfermera!

¿Y el amigo invisible? ¿que me decís de ese amigo invisible que se le ha ocurrido hacer a la cuadrilla del fútbol?… Qué majos… Este año además, en un torbellino de ingenio han puesto como condición que tiene que ser algo artesanal hecho con tus propias manos… ¿pero estamos locos o qué?… Dos trabajo: pensar y hacer. Pues nada oye, un cenicero de arcilla como los de la EGB y a correr, que no eres Miguel Angel y la cabeza y las manos no te da para más.

Como comprenderéis en medio de esta vorágine es un pelín utópico que os cuente que en diciembre he entrenado de maravilla. Pero no sólo entrenar, en estos días un runner de medio pelo como yo hace mal todo.

Alguien que pretenda estar en forma debe cuidar cuatro aspectos: alimentación, entrenamiento, descanso y orden. Pues bien, el mes de diciembre le pega una patada a todos ellos.

Respecto a la alimentación…hombre, precisamente alimento es lo que no te va a faltar , pero la dieta que llevas es de todo menos equilibrada. Te puedes pasar todas las navidades sin ni siquiera oler la fruta, tocando el agua solo para ducharte y encima te da la risa.

Un buen entrenamiento, difícil también. Entre lo cargada que tienes la agenda y el frío que hace en la calle, mal vamos. Lo justo los ratos libres aprovechas para hacer algo “indoor”: spinning o gimnasio.

Descanso: tampoco se hace bien. Este mes tiene mucho desgaste extra por el estrés, los viajes, las compras, las comilonas, las juergas, y no se suele descansar las horas suficientes y cuando se duerme, muchas veces mal y a deshoras por los excesos.

Y por último, el orden. El orden es muy importante en alguien que pretenda cuidarse. Orden para comer, orden para entrenar y orden para descansar. Comer y dormir todos los días en cantidades parecidas y horarios parecidos. Entrenar siguiendo una planificación, sin improvisaciones. El orden es fundamental. Y diciembre es todo menos orden. Lo mismo duermes 7 horas que 12 porque estás de fiesta, desayunas a las 8 o casi al mediodía porque el día anterior te fuiste de juerga. Tres días no haces nada de deporte porque todavía no has digerido la Nochebuena y la Navidad y de repente una tarde te pegas un entrenamiento a fuego para desquitarte que no viene a cuento.
Un desastre de mes en este sentido, vamos… Pero como el deporte no lo es todo en esta vida ni mucho menos, poco importa.

Diciembre me encanta, es un mes que pasa a la velocidad del rayo, muy intenso y relajado a la vez. Las calles iluminadas, gente de aquí para allá a toda velocidad y muchos ratos buenos para estar con los amigos, la familia y disfrutar del tiempo libre…¡incluso para hacer ceniceros de arcilla para el amigo invisible!

Cuando toca ponerse serio, implacable, peor cuando toca relajarse, hazlo con gusto. Ya llegará enero con su resaca, su cuesta, sus rebajas, la vuelta a la rutina y la subida del recibo de la luz.

Mientras llega, disfrutemos de estos días.

Mis mejores deseos para todos vosotros, vuestras familias y amigos.

¡Felices Fiestas y un 2014 lleno de salud, trabajo e ilusión!

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2 respuestas a Diciembrunning

  1. Pepe Guetta dijo:

    Muchas gracias por tus consejos !!
    Felices Fiestas y Feliz 2014 !!
    Salud y buen deporte

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