JUSTICIA EN LA SELVA

Hoy celebramos el día internacional de los pueblos indígena por eso esta semana vamos a compartir en el blog “Cooperación y Desarrollo” promocionado por #FundaciónDiariodeNavarra, la problemática de los indígenas del Chaco paraguayo donde Manos Unidas lleva ayudando en la lucha por los derechos del pueblo ayoreo desde hace años.

En 2014 un estudio de la Universidad de Maryland (Estados Unidos) indicaba que el Chaco paraguayo registraba las más altas tasas de deforestación del planeta. Allí se sitúa la historia de lucha por sus tierras y su cultura de los indígenas ayoreos.

Las comunidades ayoreo totobiegosode, integrantes de la Organización Payipie Ichadie totobiegosode (OPIT), se hallan asentadas en el límite sur de su patrimonio natural y cultural en el departamento de Alto Paraguay.paraguay

Desde 1969, muchos de ellos han sido expulsados de la selva, aunque su primer contacto duradero con la población no indígena tuvo lugar durante los años 40 y 50, cuando los granjeros menonitas, grupos protestantes originarios de Alemania y Países Bajos, establecieron sus colonias en tierras ayoreas.

Los ayoreos se resistieron a esta invasión, lo que provocó muertes en ambos bandos. En 1979 y 1986 el grupo fundamentalista estadounidense “Misión Nuevas tribus” (MNt) ayudó a organizar “cacerías humanas” en las que, por la fuerza, sacó del bosque a un gran número de totobiegosodes.

Muchos ayoreos murieron en estos encuentros y otros sucumbieron más tarde a causa de enfermedades. Otros grupos de totobiegosodes salieron del bosque entre 1998 y 2004, ya que las invasiones continuas en sus tierras les hacía abandonar constantemente sus hogares y vivir en condiciones muy duras.

La mayor amenaza actual a la que se enfrentan los totobiegosodes viene encarnada por la presión incesante de la deforestación, el ingreso de extraños en sus bosques, el alambrado ilegal de sus dominios, la lenta regularización de las tierras demandadas desde el año 1993, la falta de protección para sus parientes en situación de aislamiento y las sucesivas denuncias sin respuestas efectivas de los órganos públicos competentes.

LA LUCHA POR LOS DERECHOS DE LOS AYOREOS

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Desde hace varios años Manos Unidas viene acompañando estos procesos de lucha reivindicativa del pueblo ayoreo para el reconocimiento del derecho sobre sus tierras ancestrales.

Y es que, la inadecuada aplicación de los derechos de los pueblos indígenas en el Paraguay sobre sus tierras, territorios y recursos y la situación de pobreza extrema, han puesto de manifiesto, tal y como se evidencia en el Informe de la relatora Especial de la ONU para los derechos de los Pueblos Indígenas de 2015, la “falta de acceso a la justicia y la reparación; la ausencia de mecanismos para hacer efectivos la consulta y el consentimiento; el racismo y la discriminación (…) y los obstáculos para el disfrute de sus derechos económicos, sociales, culturales y ambientales”.

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La población indígena en el país tiene un índice de pobreza 7,9 veces mayor que el resto de la población. La superficie del Chaco paraguayo representa el 60% del territorio nacional.

Alberga, sin embargo, a menos del 3% de la población total del país. La población indígena en el Chaco corresponde a 5 familias lingüísticas. Recientes datos censales indican la existencia de un total de 122 comunidades indígenas en la región. Entre estas, unas 37 no poseen ningún tipo de seguridad sobre sus tierras.

A pesar de ello la política pública destinada a la restitución de tierras de los pueblos indígenas no indica avances sino, más bien, retrocesos. Entre los problemas que aquejan a los pueblos indígenas toma relieve el alquiler ilegal de sus tierras, operado con el concurso fraudulento de empresas y particulares interesados en extender superficies, para producción de la soja en la región oriental, para el ganado en la región occidental, degradándose los recursos naturales de posesión indígena e introduciéndose graves conflictos en el interior de las comunidades.

paraguayniña copiaEl pasado mes de febrero, fue recibida con gran alegría la comunicación por líderes y miembros de las comunidades ayoreo totobiegosode de la resolución 4/2016 del 3 de febrero de la Comisión Interamericana de derechos Humanos, la cual dio una respuesta favorable a la petición de la Organización Payipie Ichadie Totobiegosode (OPIT).

Esta ley fue realizada en el año 2013, otorgando medidas cautelares para la protección de los derechos del pueblo ayoreo totobiegosode, especialmente de las comunidades que se encuentran en aislamiento voluntario, conocidos como los jonoine-urasade, por medio de la protección de su territorio.

VERA: “OJALÁ  LOS ÓRGANOS PÚBLICOS DIERAN RESPUESTAS CONCRETAS”

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Jorge Vera, coordinador general de GAT (Gente, Ambiente y Territorio), socio local de Manos Unidas en Paraguay ha realizado un manifiesto a propósito de la insostenible situación de los indígenas de Paraguay:

“Esperamos que las peticiones de los ayoreos totobiegosode sean escuchadas por las instancias públicas correspondientes. Que sus últimos bosques no sean degradados, que se respeten esas tierras y se reconozca además su relevante contribución al desarrollo sostenible de toda la región. También esperamos que se respete la autodeterminación de este pueblo y la voluntad de los ayoreo totobiegosode en situación de aislamiento, de no ser obligados al contacto forzado con otros pueblos. Nos gustaría que los órganos públicos dieran respuestas concretas. Si garantizamos sus derechos humanos, ganaremos todos, incluyendo las generaciones futuras”.

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