SEMILLAS QUE DAN VIDA

Durante este mes de agosto, en el que se celebra el Día Internacional de la Ayuda Humanitaria y gracias a la colaboración de #FundaciónDiariodeNavarra desde Manos Unidas os queremos presentar algunos de nuestros proyectos.

Lo primero es que nos conozcáis un poco mejor y nada mejor que a través de nuestro video:

SEMILLAS CAMPESINAS: PATRIMONIO COMÚN CONTRA EL HAMBRE

SEMILLAS

En nuestra actual campaña nos hemos propuesto y hemos invitado a la sociedad a plantarle cara al hambre sembrando. Sembrar es dar principio a algo, teniendo como germen una semilla. La lucha contra el hambre, misión fundacional de Manos Unidas, tiene como objetivo final que todos los seres humanos puedan comer y nutrirse de manera adecuada, segura y permanente.

 

SEMILLAS TRADICIONALES

En la Declaración del Diálogo Sur-Sur sobre Leyes de Semillas, con ocasión del encuentro celebrado en Durban los participantes expresaban así el significado de las semillas tradicionales para las comunidades campesinas de África, América y Asia:

Las sociedades humanas hemos crecido en simbiosis con nuestras semillas, que utilizamos para producir los alimentos y que nos sostienen desde hace milenios. Las semillas surgieron de la naturaleza y se han conservado, nutrido y mejorado a través de procesos de selección, experimentación, descubrimiento e innovación durante todo este tiempo. Las semillas son un patrimonio colectivo de los pueblos al servicio de la humanidad. Los campesinos y los pueblos indígenas han sido siempre los custodios y guardianes del conocimiento y los saberes colectivos integrados en la gran diversidad de las semillas, lo que ha permitido el desarrollo de la humanidad como especie”*.

* Revista Biodiversidad, Sustento y Culturas, número 87: 17-18.

Manos-unidas-4Las semillas tradicionales tienen también una dimensión nutricional de seguridad alimentaria, marcada por la sostenibilidad. Puesto que la semilla tradicional no es negocio, la producción que surge de esta semilla no tiene una finalidad mercantil, sino de supervivencia. No se trata de aumentar la producción, sino de producir el alimento en función del consumo familiar y de la venta de excedentes para cubrir otras necesidades que contribuyen a una vida digna.

Manos-unidas-3

Muchas poblaciones campesinas de África, América Latina y Asia están presenciando una progresiva desaparición de sus semillas tradicionales que están viviendo, lamentablemente, como una amenaza hacia su vida y hacia la vida. Si la semilla tradicional es negada, la propia vida de una gran parte de la población se hace inviable y el derecho inalienable a la vida puede verse conculcado. Y de hecho, se calcula que de las 80.000 plantas comestibles utilizadas ancestralmente para la alimentación, tan sólo 150 son cultivadas actualmente y 8 comercializadas a nivel mundial.

Desde el siglo XX se vienen desarrollando estrategias legales complementarias para cumplir con el objetivo de control del mercado mundial de semillas: se trata de poner trabas a las semillas campesinas y de facilitar el acceso a las llamadas semillas comerciales (híbridas o transgénicas) , asegurándose así una incalculable cuota de mercado.

Manos-unidas-6

LA COMPLEMENTARIEDAD ES POSIBLE

No se trata de un rechazo hacia las semillas comerciales sino que la entrada de éstas no impida el uso de las semillas tradicionales
El debate sigue abierto. Pero el apoyo hacia los dos tipos de semillas (las tradicionales y las comerciales) parece ser la mejor opción de cara a la seguridad alimentaria y a la protección del derecho a la alimentación.

ANUNCIO POSTIZO

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *